Kupnii subrayó que, a causa de la falta de fondos, no se han efectuado en los últimos meses ninguna de las obras previstas de refuerzo del sarcófago.
Durante la conferencia internacional sobre Chernobyl, que se celebró en Nueva York en noviembre pasado, unos 50 países se comprometieron a suministrar 37 millones de dólares para reforzar el sarcófago, además de los 300 millones que ya habían prometido los países del G-7 y de la Unión Europea.
Por su parte, Ucrania -que afirma que no puede asumir por sí sola los costos elevados del cierre de la polémica central nuclear- debe participar con 50 millones de dólares.
El costo de las obras se calculó en unos 760 millones de dólares.
El reactor número 4 de la central nuclear de Chernobyl explotó en abril de 1986 y provocó el accidente más grave de la historia nuclear civil. La radiación se propagó a las localidades cercanas y produjo altas tasas de cáncer y leucemia entre sus pobladores. Además, más de 400 personas que participaron en la labor de limpieza de la central (tras la fuga masiva de radiación) continúan bajo tratamiento debido a los daños que sufrieron por la sobreexposición a la irradiación.
La cinco centrales de Chernobyl, Rivne, Jmelnitsky, Pivdeno Ukrainska y Zaporijia (la mayor de Europa) producen casi el 50 por ciento de la energía eléctrica de Ucrania.