
KABUL (AFP) Dos médicos afganos de la ONU que luchaban contra la poliomielitis en Afganistán y su chófer murieron el domingo en un atentado suicida talibán en el sur del país y seis niños perecieron al estallar una bomba colocada al costado de una carretera, en el centro del territorio afgano.
Otros 12 niños resultados heridos, algunos de gravedad, al desenterrar una bomba escondida al costado de una carretera, indicó Abdul Rahim Daisi Wal, responsable del distrito de Andar, en la provincia central de Ghazni.
También en el centro del país cuatro policías murieron y dos fueron secuestrados por los talibanes, mientras que un soldado británico murió en una explosión en el sur indicaron las autoridades afganas y el ministerio británico de Defensa.
El blanco del atentado suicida en el sur del país cerca de la frontera con Pakistán, fue un vehículo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
"Esta mañana sobre las 09H45 locales, un convoy de vehículos de la ONU fue alcanzado en Spin Boldak por un coche bomba en un ataque suicida. Tres personas del convoy murieron", indicó la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) y la OMS.
"Las personas que han muerto en el convoy son un conductor de la UNAMA y dos médicos que trabajaban para la OMS para combatir la polio en Afganistán", según un comunicado.
Los dos muertos fueron identificados por el ministerio afgano de Salud como los doctores Shamsulhaque Kakar y Mamoon Tahiri.
El ataque, perpetrado cerca de un mercado y que también hirió a entre 15 y 17 transeúntes, fue reivindicado por los talibanes.
"Sabíamos que era un vehículo de la ONU. Les habíamos prevenido varias veces de no poner sus automóviles al servicio de los estadounidenses (...) pero no nos escucharon", afirmó Qari Yusuf Ahmadiet, portavoz de los talibanes.
Un kamikaze hizo estallar el coche en el que viajaba contra un vehículo 4x4, claramente identificado como de la ONU, declaró a la AFP el jefe de la policía de Kandahar, Mutiulá Jan Qatah.
Los atentados del domingo ponen una vez más en evidencia el deterioro de la seguridad en Afganistán.
Varias ONG's vienen advirtiendo de ello, al afirmar que la violencia reduce cada vez más las áreas en las que pueden trabajar.
Veinticuatro empleados de ONG's murieron en lo que va de 2008 a manos de los insurgentes. Entre esas víctimas están dos canadienses y una estadounidense que trabajaban para la International Rescue Committee (IRC), asesinadas junto a su chofer cerca de Kabul en agosto.
En otro incidente, esta vez en la provincia oriental de Jost, un intérprete afgano de las fuerzas norteamericanas fue asesinado el domingo en su domicilio, según la policía.
En la misma provincia, el sábado, las tropas estadounidenses abatieron a "varios" milicianos islamistas y detuvieron a dos de ellos en combates en el distrito de Sabari, según un comunicado militar.
También el sábado, en un enfrentamiento entre talibanes y policías en el centro del país, cuatro policías murieron y dos fueron secuestrados, según Ismail Jahngir, portavoz del gobernador de la provincia de Ghazni.
"Hemos atacado el distrito y matado a seis policías. Hemos secuestrado a dos policías", afirmó por su parte un portavoz de los talibanes, Zabihulá Mujahid.
En Londres, el ministerio británico de Defensa anunció la muerte el sábado de un soldado británico, elevando a 120 los militares británicos muertos en Afganistán desde el comienzo de su intervención en 2001.
Más de 200 soldados de la coalición internacional han muerto este año en Afganistán.
El domingo por la mañana fue enterrado el gobernador de la provincia de Logar, Abdulá Wardak, asesinado el sábado con su conductor y dos guardaespaldas cerca de Kabul.
© 2008 AFP