
Ankara. AP. Una corte turca acusó formalmente hoy a ocho oficiales militares de conspirar para derrocar al gobierno de tendencia islámica del país, aumentando a 20 la cifra de oficiales y mandos encarcelados, incluidos cinco almirantes y tres generales.
La policía también escoltó hoy a varios oficiales más -incluidos exjefes de la Marina de Guerra y de la Fuerza Aérea, así como el exsubjefe del Ejército- al palacio de Justicia para ser interrogados.
La corte actuó horas antes de que el presidente Abdullah Gul, el general Ilker Basbug, jefe del Ejército, y el primer ministro Recep Tayyip Erdogan se reunieran para abordar las tensiones ocasionadas por la mayor medida de fuerza contra militares en la historia de Turquía.
La confrontación sin precedentes entre el gobernante movimiento político islámico de Turquía y los oficiales militares ferozmente laicos ha preocupado a empresarios e inversionistas, sacudiendo los mercados entre llamados de los partidos de oposición a elecciones adelantadas para terminar la agitación.
Evidencia recopilada a través de intervención de líneas telefónicas y el descubrimiento de un presunto plan de golpe de Estado diseñado en el 2003 -un año después de que fuera elegido el gobierno actual- llevó el lunes a la detención de aproximadamente 50 comandantes militares. La corte debe decidir si los acusa formalmente y son encarcelados. Algunos están acusados de planear hacer explotar mezquitas y matar algunas figuras no musulmanas para fomentar el caos y detonar un golpe de Estado militar.
Las supuestas grabaciones a los conspiradores fueron colocadas en varios sitios de internet.
En una de ellas, un oficial de alto rango acusa al liderazgo político de tratar de arruinar al país y convertirlo en un régimen islámico. Y jura: “Desataré (mis fuerzas) sobre Estambul. ... Es nuestro deber actuar sin piedad”.
En otra grabación, un oficial dice: “Las medidas deben ser radicales para terminar rápidamente el trabajo a fin de proteger la imagen de las Fuerzas Armadas ya que el asunto religioso es extremadamente sensible”.
Una declaración conjunta emitida por Gul, Erdogan y Basbug tras una reunión de tres horas intentó calmar las tensiones entre el gobierno proislámico y la elite secular encarnada por el ejército de la fundación de la república turca.
Los líderes de la oposición sostienen que la investigación está influida por consideraciones políticas, lo que rechaza el gobierno. Empero, ya que los militares turcos han depuesto a cuatro gobiernos civiles desde 1960, el público está preocupado y tenso cuando las fuerzas políticas más importantes del país están enfrentadas.
“El público debe recibir garantías que la cuestión será tratada conforme a la ley y que todo el mundo debería actuar de manera responsable para no dañar las instituciones”, señaló la declaración conjunta.