
Lima. Reuters. Al menos 40 personas murieron ayer cuando un avión de la aerolínea peruana TANS aterrizó de emergencia, se partió en dos y quedó en llamas en la ciudad selvática Pucallpa.
Antes de que la aeronave cayera, se produjo una intensa lluvia y fuertes vientos cruzados que obligaron a los pilotos a hacer el aterrizaje forzoso, cuando se encontraba a tan solo seis kilómetros (10 minutos) de un aeropuerto.
La firma TANS indicó en un comunicado que aún no tiene la cifra exacta de muertos y heridos y que, pese al fallido aterrizaje, la maniobra de los pilotos permitió salvar vidas.
"Más bien la pericia de los pilotos ha permitido que pueda aterrizar. El avión no ha caído, no se ha estrellado, y durante el aterrizaje de emergencia se ha producido el accidente. La pericia permitió que por lo menos haya sobrevientes", expresó Jorge Belevan, representante de la aerolínea.
Ayer los reportes hablaban de entre 20 y 55 sobrevivientes y hasta el momento se han recuperado 40 cadáveres de los escombros. Pero en la aeronave viajaban 92 pasajeros y ocho tripulantes, por lo que esos números pueden cambiar.
"Es un cuadro dantesco", narró el general de la policía regional, Arioso Obregón. Según reportes televisivos, se observaban numerosos cadáveres, incluidos los de algunos bebés.
El rescate de los cuerpos se paralizó anoche, debido a la oscuridad y a lo fangoso del terreno.
Heridos. "Al parecer el avión ha tenido un desperfecto y, bueno, estamos caídos. Muertos debe haber, pero somos como 20 heridos, la mayoría con quemaduras y fracturas", comentó un sobreviviente lesionado, William Zea.
El avión partió de Lima, con escala en Pucallpa y rumbo a Iquitose. Era un Boeing 737-200 del 1983 con capacidad para 120 personas.
Entre los pasajeros se encontraban 11 extranjeros: siete estadounidenses (cuatro de una misma familia), un australiano, una española y dos italianos. También iban a bordo varios peruanos y colombianos.
Este accidente es solo uno de una larga lista de fatalidades ocurridas en los últimos años en la aeronavegación peruana, considerada una de las más inseguras.
TANS, una aerolínea fundada hace cuatro décadas por la Fuerza Aérea de Perú, domina alrededor del 30 por ciento del mercado de vuelos domésticos.
El presidente peruano, Alejandro Toledo, calificó el accidente como una "tragedia" y lamentó que el número de víctimas posiblemente continuará creciendo.
"Las investigaciones se están iniciando. He dado instrucciones para que se proporcione todo el apoyo necesario (...) Solamente solicito coraje y solidaridad", afirmó Toledo.
Mientras tanto, los familiares de las víctimas empezaron a llegar a los aeropuertos de Lima, de Pucallpa y de Iquitos, en donde se podían observar muchas escenas dramáticas.