
Por lo menos 630 personas murieron el domingo en un ataque de una milicia cristiana contra una comunidad musulmana en el centro de Nigeria, informaron ayer un responsable de la Cruz Roja y varios testigos en el lugar donde hay una fosa común.
“La cifra es exacta. Todos los cuerpos fueron trasladados a la vivienda del jefe tradicional y fueron enterrados después del suyo”, anunció Umar Abdu Mamairiga, responsable de la Cruz Roja.
Miembros de la etnia cristiana de los Tarok atacaron el domingo Yelwa (centro), una comunidad campesina del condado de Shendam, ubicada a 300 kilómetros al este de Abuja, capital federal de Nigeria.
El anterior balance oficial era de 67 muertos pero un responsable musulmán adelantó ayer la cifra en 630.
Un equipo de la Cruz Roja entró por primera vez ayer en Yelwa, mayoritariamente musulmana, y tuvo que atender inmediatamente a decenas de heridos de bala y de machetazos.
El presidente, Olusegún Obasanjo, ordenó el martes el envío de 600 policías a la región para intentar restablecer el orden.
Los Tarok son esencialmente agricultores sedentarios cristianos, mientras que sus rivales Hausa y Fulani son en su mayoría ganaderos, algunos nómadas, y sus animales pueden amenazar las cosechas.
Los dos grupos reivindican derechos ancestrales sobre las tierras del centro del país y suelen enfrentarse con regularidad, causando a menudo muertos, aunque es muy difícil determinar los balances en esta remota zona.
Nigeria, el país más poblado de África con 130 millones de habitantes, está prácticamente dividido en dos entre los 12 estados del norte, que establecieron la charia (ley islámica), y el sur mayoritariamente cristiano.