El temblor también estremeció y causó serios daños, así como numerosos heridos en Bolivia y Chile, según informes de las autoridades.
Los fallecidos fueron registrados en la ciudad de Moquegua (14) y en Arequipa (12), las ciudades más afectadas, donde existen numerosos barrios populosos edificados en casas de adobe, no hay fluido de energía eléctrica y las comunicaciones telefónicas están cortadas.
En Moquegua y en Arequipa las alcaldías respectivas calificada de "desastre" la situación y pidieron el envío urgente de ayuda humanitaria: alimentos, carpas, medicinas y frazadas.
"Las casas cayeron como castillos de naipes", relató a la radioemisora RPP desde Moquegua un corresponsal local, en tanto que una mujer no identificada pedía en forma dramática la intervención del ejército para ayudar a la población afectada ante el desborde de la emergencia.
En La Paz, Bolivia, las autoridades dijeron que el fuerte movimiento sísmico provocó pánico en los habitantes que abandonaron sus viviendas.
Hasta el momento no se habían reportado pérdidas humanas, según la oficina de Defensa Civil.
El terremoto también causó daños y un estado de pánico en la ciudad chilena de Arica, ubicada junto a la frontera con Perú, informó en Santiago la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI).