Al menos 25 personas fallecieron y un centenar quedaron heridas, todas jóvenes, en el incendio de una atestada discoteca en la madrugada de ayer en el sector sur de Lima, informaron el presidente del Consejo de Ministros, Luis Solari, y el ministro de Salud, Fernando Carbone.
La División de Difusión de la Policía Nacional del Perú informó de que el saldo oficial de la tragedia que estremeció la madrugada ayer la ciudad de Lima es de 25 muertos y 58 heridos.
El primer ministro Solari dijo a la prensa que el balance que tiene el Gobierno se basa en los informes recibidos de centros hospitalarios y la morgue, pero se teme que el número podría aumentar con el paso de las horas.
El presidente, Alejandro Toledo, lamentó la tragedia que enluta a cientos de familias y demandó a la policía una severa investigación a fin de sancionar "a los irresponsables que han provocado este drama".
El fuego que estalló en la discoteca Utopía, ubicada en el centro comercial Jockey Plaza, en el distrito limeño de Surco, donde se divertían unas 1.000 personas, fue provocado por un espectáculo de un hombre que lanzaba fuego por la boca y en el que intervenían varios animales, como un león, un tigre y un chimpancé.
Sin permisos
El jefe de los bomberos, Tulio Nicolini, y el alcalde de Surco, Carlos Dargent, jurisdicción a la que pertenece el centro comercial, informaron a la prensa de que la discoteca Utopía no contaba con la debida autorización para su construcción ni para su funcionamiento y que incluso los dueños del local habían demandado al municipio por criticar su falta de seguridad.
"Este es un desastre anunciado", se quejó Nicolini al precisar que el centro de diversión realizaba, sin tener permiso, hasta espectáculos con fieras enjauladas.
El alcalde Dargent, quien inspeccionó la discoteca, dijo que un león y un tigre de bengala también murieron en el incendio.
Numerosos equipos de bomberos entraban y salían del lugar de la tragedia, mientras se vivía un ambiente de confusión y tensión en las afueras, donde se agolpaban centenares de personas que trataban de indagar ante los bomberos y policías si sus familiares se encontraban en la discoteca.
Las llamas provocaron una estampida entre los concurrentes que querían llegar a la calle.