
El 2005 comienza en Oriente Medio con las elecciones presidenciales palestinas, de las que surgirá el sucesor del fallecido Yaser Arafat. El nuevo líder tendrá ante sí el desafío y la oportunidad de reanudar el diálogo con Israel para realizar el sueño de dos Estados: convivir en paz.
Por primera vez desde 1996, el 9 de enero los palestinos podrán elegir un nuevo presidente pese a que la ocupación de sus territorios y la violencia diaria, factores que obligaron a anular precedentes comicios, siguen presentes.
Según los sondeos, Mahmud Abas, exprimer ministro y actual líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), se convertirá en el nuevo presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), creada en 1994 y presidida por Arafat hasta su muerte, el 11 de noviembre, en París.
Amplia mayoría
Las últimas estadísticas apuntan que el 65% de los palestinos de Gaza y Cisjordania votarán por Abas, de 69 años, candidato oficial del Fata, partido de Arafat, por considerarlo el más "apto para lograr un acuerdo de paz".
Experimentado, pero sin el carisma de Arafat, apreciado por Estados Unidos e Israel por su carácter moderado y observado con recelo por las nuevas generaciones del Fatá, Abas exigirá la retirada israelí de los territorios ocupados a partir de la guerra de 1967 antes de restablecer el diálogo.
Pero al mismo tiempo, Abas también desea convencer a los grupos armados como Hamás o la Yihad islámica, que en principio boicotearán estas elecciones, de que la violencia y los atentados suicidas son contraproducentes y estériles en el logro de la paz.
"La victoria de Abas se deberá en parte a la retirada de su mayor rival potencial, Marwan Barghuti, y a la abstención de los violentos islamitas de Hamás", aseguró el experto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Josep Maria Colomer.
Las elecciones palestinas coinciden con la entrada de los laboristas, liderados por Shimon Peres, al gobierno de derecha de Israel, jefeado por Ariel Sharon.
Este hecho podría impulsar también el proceso negociador, siempre y cuando Estados Unidos, que hasta ahora solo ha velado por los intereses de Israel, decida resucitar la 'hoja de ruta'.
"Con el nuevo gobierno de unidad nacional israelí y la elección de Abas como presidente palestino, se reinstalará un proceso de diálogo que podría dar como resultado alguna forma de Estado palestino", apuntó el analista internacional Isaac Bigio.
La 'hoja de ruta', plan elaborado por Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU y Rusia para lograr un acuerdo de paz, nació muerto hace tres años, pero en este nuevo contexto "está más vivo que nunca", según el encargado de Relaciones Exteriores europeo, Javier Solana.
El proyecto de crear un Estado palestino en el 2005, como estipulaba el proyecto, deberá ser aplazado de nuevo, pero será "irremediablemente" una realidad, dijo el delegado de la Autoridad Palestina en España, Nabil Maarouf.