Pekín. Reuters. El número de niños chinos hospitalizados después de consumir una fórmula láctea contaminada llegó casi a 13.000 y el principal encargado de los controles de calidad del país renunció ayer debido al escándalo.
Las autoridades responsabilizaron a la leche en polvo tóxica de cuatro muertes infantiles hasta ahora. El producto provoca el desarrollo de cálculos renales y complicaciones severas.
Varios países asiáticos han prohibido o retirado de la venta los productos lácteos chinos.
La agencia estatal de noticias china Xinhua dijo que el jefe de control de calidad del país, Li Changjiang, había renunciado como consecuencia del caso.
“Li es, hasta el momento, el funcionario de mayor rango que se va por el escándalo de contaminación de los productos lácteos” , señaló Xinhua.
El jefe del Partido Comunista de Shijiazhuang, sede de la empresa Sanlu Group en el centro del escándalo, también fue despedido, de acuerdo con la agencia.
El Gobierno chino responsabilizó a los funcionarios locales por demorar en informar de los problemas de la leche en polvo.
Una investigación reveló que Sanlu comenzó a recibir quejas sobre su leche en polvo ya en diciembre pasado, dijo Xinhua. El escándalo se hizo público hace unos pocos días.
“Sanlu no reportó (el problema) al gobierno de Shijiazhuang ni a autoridades relacionadas y no tomó medidas para controlarlo, lo que hizo que el incidente se expandiera aún más”, dijo la agencia, citando los resultados de una investigación oficial.
El Ministerio de Salud precisó que el número de niños enfermos por haber tomado leche en polvo con melamina (químico industrial prohibido en los alimentos) se había disparado desde los 6.244 anunciados previamente –cifra que incluye a muchos que ya abandonaron el hospital– a 12.892 casos.