
Este miércoles 1.º, la National Aeronautics and Space Administration (NASA) intentará algo que no ocurre desde 1972: enviar astronautas hacia la Luna. La misión Artemis II despegará desde Florida, en el primer vuelo tripulado del programa y el regreso humano al espacio profundo.
No es un viaje simbólico. Durante 10 días, la nave Orion pondrá a prueba si Estados Unidos puede volver a la Luna con humanos a bordo y hacerlo de forma segura. Es el ensayo real antes de intentar alunizajes en el polo sur lunar.
En juego no está solo esta misión, sino todo lo que viene después: Artemis II es el paso que definirá si la Luna puede convertirse en la base desde la que despegarán las futuras misiones a Marte.
¿Qué es Artemis y por qué está en las noticias en este momento?
El programa Artemis es la campaña de la NASA de la Luna a Marte: una serie de misiones para devolver a los humanos a la superficie lunar, establecer una presencia sostenida allí y preparar futuras misiones tripuladas a Marte. Utiliza el cohete Space Launch System (SLS), la nave Orion —fabricada por Lockheed Martin— , una futura estación Gateway en órbita lunar, y nuevos módulos de alunizaje, trajes espaciales y vehículos desarrollados junto con empresas estadounidenses y socios internacionales, según explica la agencia gubernamental en su sitio web.
La razón por la que Artemis está en las noticias en este momento es que la NASA se prepara para lanzar Artemis II, la primera misión tripulada del programa y el primer viaje de la humanidad hacia la Luna desde 1972. Este vuelo, de aproximadamente 9 a 10 días, llevará a cuatro astronautas alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra para validar el cohete, la nave y los sistemas terrestres en el espacio profundo antes de intentar futuros alunizajes.
¿Quiénes son los cuatro astronautas de la misión Artemis II?
La tripulación está compuesta por tres astronautas de la NASA y uno de la Agencia Espacial Canadiense (CSA).
- G. Reid Wiseman será el comandante de la misión. Es piloto de pruebas de la Marina de Estados Unidos y veterano de una misión de larga duración en 2014 en la Estación Espacial Internacional (ISS). Tiene títulos en ingeniería informática e ingeniería de sistemas, y anteriormente se desempeñó como jefe de la Oficina de Astronautas de la NASA.
- Victor Glover será el piloto. Capitán de la Marina estadounidense y piloto de pruebas, viajó por primera vez al espacio en 2020 a bordo de la misión Crew-1 de SpaceX. Su selección lo convierte en el primer astronauta afroamericano en viajar más allá de la órbita baja terrestre.
- Christina Hammock Koch es especialista de misión. Es ingeniera eléctrica y física, y previamente estableció el récord del vuelo espacial más largo realizado por una mujer (328 días) en misiones de la ISS. Su asignación en Artemis II la posiciona como la primera mujer en viajar alrededor de la Luna.
- Jeremy Hansen, de la CSA, es el segundo especialista de misión y se convertirá en el primer canadiense, y el primer no estadounidense, en viajar más allá de la órbita baja terrestre. Expiloto de combate de la Real Fuerza Aérea Canadiense, fue seleccionado como astronauta en 2009 y ha apoyado operaciones de la ISS y ha vivido en el hábitat submarino NEEMO de la NASA para simular la exploración del espacio profundo.

¿Cuáles son los principales objetivos de la NASA?
El objetivo principal de Artemis II es realizar una prueba completa y tripulada del sistema de espacio profundo de la NASA —el cohete SLS, la nave Orion y toda la infraestructura terrestre y de recuperación— en el entorno real del espacio lunar.
La NASA resume sus prioridades en demostrar que puede mantener a una tripulación de forma segura durante toda la misión, validar todos los sistemas y operaciones esenciales para una futura campaña lunar, recuperar hardware y datos para su análisis, y poner a prueba procedimientos de emergencia como abortos y rescates, indica la agencia en su sitio web.
Artemis II se basa directamente en Artemis I, que en 2022 realizó el mismo viaje hacia la Luna sin tripulación utilizando la misma arquitectura SLS-Orion. Aunque esa misión demostró que el sistema funciona, también reveló un patrón inesperado de erosión en el escudo térmico, lo que llevó a la NASA a ajustar la trayectoria de reentrada de Artemis II y a aprovechar el vuelo tripulado para obtener datos más específicos, manteniendo márgenes de seguridad.
¿Cuál es la agenda de vuelo de la misión Artemis II?
El vuelo de 10 días de Artemis II comienza con el lanzamiento del cohete SLS hacia la órbita terrestre, seguido de un impulso hacia una órbita alta alrededor de la Tierra, donde la nave Orion y su tripulación de cuatro personas pasan aproximadamente un día verificando los sistemas de soporte vital, navegación, comunicaciones y propulsión. Cuando los ingenieros confirman que todo funciona correctamente se toma la decisión de abandonar el entorno terrestre.
En el segundo día, el módulo de servicio de Orion realiza la maniobra crítica de inyección translunar, un encendido de unos 5 a 6 minutos que permite salir de la órbita terrestre y colocar la nave en una trayectoria híbrida de retorno libre hacia la Luna. Durante los días siguientes, Orion viaja por el espacio profundo en dirección a la Luna, pasando cerca de ella y alcanzando un punto a miles de kilómetros más allá de su superficie, más lejos de la Tierra que cualquier otra tripulación humana en la historia.
La trayectoria está diseñada para que la gravedad de la Luna curve el recorrido de Orion y envíe la nave de regreso a la Tierra sin necesidad de una gran maniobra de propulsión.
Si el lanzamiento ocurre según lo previsto, la tripulación de Artemis II viajará más lejos de la Tierra que la del Apollo 13, que en 1970 siguió una trayectoria de retorno libre no planificada tras una explosión catastrófica en su camino a la Luna, explicó la cadena estadounidense CBS. En ese momento, alcanzaron una distancia récord de 248.655 millas desde la Tierra antes de emprender el regreso, una marca que Artemis II superaría por unas 4.000 millas.
Durante los últimos días de la misión, la tripulación regresa hacia la Tierra, continúa con las pruebas de sistemas y se prepara para la reentrada a alta velocidad. Cerca del planeta, el módulo tripulado se separa del módulo de servicio, entra en la atmósfera a velocidades de retorno lunar, despliega los paracaídas y ameriza en el océano Pacífico, completando así la misión.
¿Qué viene después de Artemis II?
Artemis III es el siguiente gran paso. Incluirá el alunizaje humano utilizando el sistema de aterrizaje (Starship HLS de SpaceX), nuevos trajes espaciales y una misión de aproximadamente una semana en el polo sur lunar. Cuatro astronautas viajarán en Orion; dos descenderán a la superficie y luego regresarán para el viaje de vuelta a la Tierra.
Artemis IV será la tercera misión tripulada e incluirá la entrega de un módulo de habitación, construido por la Agencia Espacial Europea, a la estación Gateway (en órbita lunar), además de otro alunizaje.
La NASA conecta explícitamente todo esto con Marte: Artemis es el programa “de la Luna a Marte”.
¿Por qué la Nasa apunta al polo sur de la Luna?
El polo sur de la Luna es, en pocas palabras, el “extremo inferior” del satélite. Es un terreno accidentado, lleno de cráteres y elevaciones, donde el Sol apenas asoma. Esa luz tan débil hace que haya zonas que nunca se iluminan: rincones que llevan miles de millones de años en oscuridad total.
Se cree que los cráteres que permanecen en sombra permanente allí contienen hielo que podría transformarse en agua, oxígeno y combustible para cohetes, lo que los convierte en una especie de depósito natural de recursos para la exploración a largo plazo.
Desde el punto de vista científico, el polo sur es prometedor. Los depósitos de hielo y el terreno antiguo que los rodea podrían guardar pistas sobre cómo se formaron la Luna y la Tierra. Los científicos de Artemis esperan que las muestras de esta región respondan preguntas que el programa Apollo no pudo resolver.
En términos operativos, las crestas cercanas que reciben luz solar durante gran parte del día lunar son ideales para generar energía y mantener temperaturas más estables, mientras siguen estando cerca de cráteres en sombra ricos en hielo. Esa combinación convierte al polo sur en uno de los mejores lugares para probar cómo vivir y trabajar fuera de la Tierra, con miras a aplicar ese aprendizaje en futuras misiones a Marte.

