
En la zona sur se unen elementos naturales y culturales especiales para el turismo. Allí está el 26% de las áreas protegidas del país, diez reservas indígenas y seis playas especiales para surfear.
Sin embargo, hay retos que impiden un mayor desarrollo de la actividad y eliminar la realidad que vive la Región Brunca: la que tiene más pobreza de Costa Rica.
Dirigentes comunales y empresarios afirmaron que se requiere unir el esfuerzo de todos los cantones de la zona para aprovechar esas riquezas naturales.
También urge una mayor promoción del lugar para incrementar las visitas de turistas nacionales; y, principalmente, mejorar la infraestructura de servicios básicos y carreteras.
En Pérez Zeledón (San José), Buenos Aires, Corredores, Golfito, Osa y Coto Brus (Puntarenas), viven 320.000 personas; 40 de cada 100 familias son pobres, y la tasa de desempleo es del 5,8%, según la Encuesta de Hogares del 2004 .
Diferente. Tanto el Gobierno como las comunidades reconocen que el desarrollo de la zona debe ser diferente del que se produjo en centros turísticos como Guanacaste y el Pacífico Central.
Rodrigo Castro, ministro de Turismo, indicó que el atractivo del sur no debe repetir otras experiencias del país; además, es todavía incipiente.
Las condiciones en la zona sur apuntan hacia un turismo de bajo impacto y con una cuota muy alta de conservación ambiental.
La zona no aspira a recibir proyectos hoteleros grandes, como sí los hay en Guanacaste, sino mantener un servicio personalizado.
William Rodríguez, presidente de la Cámara Nacional de Turismo, definió a la zona como "el futuro del turismo en Costa Rica"; pero los dirigentes del sur indican que, mientras no se superen los retos, el desarrollo será lento.
Voluntad. Orlando Castro, presidente de la Cámara de Turismo de Dominical, indicó que desde hace dos años se intenta formar una alianza de cámaras de turismo de la zona sur, tal como establece el Plan Nacional de Turismo.
Sin embargo, como la mayoría de empresas son pequeñas y medianas, el avance ha sido poco.
Agregó que en varios cantones hay temor ante una eventual desaparición del Depósito Libre Comercial de Golfito, y de ahí la esperanza en el turismo.
Indicó que, si bien hace falta un aeropuerto, hay prioridades como impulsar la llegada de más visitantes nacionales.
Citó la urgencia de terminar la carretera costanera, principalmente el tramo que está entre Dominical y Quepos.
Aradelia Hernández, presidenta de la Cámara de Turismo de Golfito, dijo que urge mejorar la educación técnica en turismo e inglés, para que los jóvenes puedan trabajar en proyectos como las marinas que se impulsan en esa comunidad.
Es necesario adecuar los requerimientos del INA ya que se pide tercer año aprobado, mientras la deserción escolar es alta.
Gerardo Rodríguez, presidente de la Asociación Indígena Piedras Blancas, pidió mejores calles para que los turistas lleguen a las reservas y compren artesanías.
Isabel Vega, directora de la Junta de Desarrollo Regional de la Zona Sur, indicó que hay dinero para desarrollar infraestructura, pero las municipalidades deben planificar los proyectos.