México, 18 jul (EFE).- El presidente y fundador del Grameen Bank, Muhammad Yunus, declaró hoy en México que son las instituciones y las políticas lanzadas desde el poder las que generan pobreza, no los pobres con su comportamiento.
"Ellos son la gente que trabaja más duro de este planeta", aseguró Yunus, un economista bengalí que probó la viabilidad del microcrédito como instrumento de desarrollo.
También conocido como el "banquero de los pobres", Yunus impartió hoy una conferencia magistral en el Museo de Antropología e Historia de la capital mexicana en la que hizo referencia a la historia del banco Grameen, un banco privado que fue creado con apoyos estatales y que cuenta con casi tres millones de socios.
Yunus caracterizó a la institución que dirige como un banco singular, con una tasa de retorno cercana al cien por ciento y con un 95 por ciento de mujeres entre sus socios.
"Dar dinero es fácil pero recuperarlo, muy difícil", recordó este economista que en los 26 años de vida del Grameen Bank revolucionó las finanzas populares.
Entre sus logros citó la eliminación o reducción al mínimo de los "intermediarios", personas que definió como "gente que engulle los beneficios de la gente pobre".
Mencionó como claves de su banco el trabajar en grupos solidarios, la intensa dedicación de los 12.000 empleados, y animar a los emprendedores.
En este sentido mencionó el éxito de una de las empresas surgidas al abrigo del banco, Grameen Phone, "la mayor empresa de telefonía portátil del sudeste de Asia" con un millón de suscriptores, que permite a algunas de las 30.000 mujeres que venden los servicios de llamadas por teléfonos móviles tener ingresos de 200 a 500 dólares al mes en un país con un per cápita medio de 375 dólares al año.
Preguntado sobre si la corrupción fue un obstáculo para la institución que dirige, Yunus se mostró optimista y aclaró que Bangladesh es la nación más corrupta del mundo, según Transparencia Internacional (TI).
"La pobreza es creada por las instituciones que construimos (...) y por sus políticas", aclaró, para añadir que "la corrupción no tiene que ver con la gente sino con el poder".
Sin quitar importancia a otras políticas de desarrollo efectivas, señaló que los microcréditos son un elemento eficaz para apoyar a las mujeres.
Recomendó a México promover leyes específicas para bancos del desarrollo y comisiones de control independientes porque "un poquito de dinero puede cambiar muchísimo" el mundo de los pobres.
Mirando a la pobreza como problema internacional recordó que en abandonarla tarda una persona entre diez y quince años, pero que hay que disminuir ese período hasta "cinco u ocho años".
En este sentido citó un informe del Banco Mundial (BM), institución de la que nunca tomó fondos el Grameen Bank a pesar de que se los ofreció, que reconoce entre los logros del banco bengalí el sacar de la pobreza cada año al 5 por ciento de sus socios.
Finalmente instó a las autoridades mexicanas a "tener en la cabeza y trabajar cada día" por la erradicación de la pobreza, una actitud con la que confía en que la pobreza mundial pueda reducirse a la mitad en el 2015, tal como se comprometieron a hacerlo los líderes mundiales, entre ellos el presidente Vicente Fox, en la Cumbre del Milenio auspiciada en la ONU en 2000.
A la conferencia magistral acudieron entre otros el secretario de Economía mexicano, Fernando Canales, la directora general del programa nacional de microcréditos, María del Carmen Díaz, y la esposa de Fox, Marta Sahagún. EFE
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