Washington (AFP). El multimillonario estadounidense Warren Buffett está aprovechando desde hace dos semanas la crisis bursátil para la caza de oportunidades, fiel a su creencia de que los tiempos difíciles representan una oportunidad para el inversionista, siempre que tenga un poco de coraje... y mucho dinero.
El holding de Buffett, Berkshire Hathaway, anunció el miércoles que destinaría 3.000 millones de dólares a la compra de acciones preferenciales de General Electric, el grupo símbolo de la industria estadounidense.
Durante las últimas dos semanas, las más agotadoras que se recuerda en la bolsa, el inversionista más prestigioso de los medios financieros destinó 12.700 millones de dólares a su febril búsqueda de oportunidades: 4.700 millones en la empresa de electricidad Constellation Energy, 5.000 millones al banco de negocios Goldman Sachs y ahora 3.000 millones a General Electric.
Se trata de sumas considerables aun para Buffett, de 78 años, llamado por sus admiradores "el oráculo de Omaha" en referencia a la pequeña ciudad del estado central de Nebraska donde nació y vive hasta hoy.
"Para nosotros es un buen período para invertir; y lo es para todo el mundo, siempre que no se invierta dinero prestado, lo que sería un error muy grave", comentó Buffet a la cadena financiera CNBC, subrayando que sus inversiones recientes fueron financiadas exclusivamente con fondos del grupo.
Tras varios años de relativa discreción Buffett había empezado a dar qué hablar en la Navidad de 2007, cuando puso sobre la mesa 4.500 millones de dólares para comprar a la riquísima familia Pritzker de Chicago el 60% de su conglomerado industrial Marmon, en la operación más grande jamás realizada en efectivo por Berkshire Hathaway.
El holding de Buffett también adquirió una pequeña participación en la aseguradora alemana Munich y contribuyó a financiar la compra de la fábrica de chicles Wrigley por la industria de confitería Mars en 23.000 millones de dólares.
Pero las inversiones que salen de lo común son las que hizo en setiembre en Goldman Sachs y ahora en General Electric.
No cabe duda de que Buffett se atuvo a su principio de no invertir sino en empresas cuyo funcionamiento comprende bien. Y contrariando sus hábitos, en ambos casos compró participaciones minoritarias.
Ambas operaciones, subrayó él mismo a la CNBC, son muy parecidas: las modalidades de inversión en GE "son prácticamente las mismas que el acuerdo con Goldman Sachs".
Los dos grupos tuvieron que pagar caro por atraer la simpatía del magnate, esperando que el aval que el célebre inversionista les dio con su estrategia sostenga la cotización de sus acciones en la bolsa.
Los tres millones de acciones de GE comprados por Buffett rinden un confortable interés de 10% al año. GE puede recuperarlas al cabo de tres años, pero pagando 110% de su valor nominal.
Desde 1964, el valor bursátil de Berkshire Hathaway aumentó 400.863%, mientras que en el mismo período el índice Standard & Poor's 500 subió "apenas" 6.840%.