El Gobierno estadounidense demandó a Visa USA y MasterCard International, las dos mayores redes de tarjetas de crédito con 75 por ciento del mercado, acusándolas de suprimir la competencia.
La demanda hace ver que las enormes asociaciones de tarjetas de crédito son controladas por el mismo grupo de bancos y que las reglas adoptadas por Visa y MasterCard prohíben a sus bancos miembros ofrecer tarjetas de crédito de sus rivales.
"El consumidor estadounidense ha perdido. Ha perdido el beneficio de una competencia vigorosa entre las dos mayores redes de tarjetas de crédito", expresó la procuradora general, Janet Reno, en una rueda de prensa.
Reno hizo el anuncio al presentar la demanda en representación del Departamento de Justicia en un tribunal federal de Nueva York.
El Departamento dijo que Visa, con sede en San Francisco, California, controlaba casi la mitad del mercado de tarjetas de crédito del país el año pasado, seguida por MasterCard con más del 25 por ciento y American Express Co. con casi el 20 por ciento.
El volumen de transacciones en 1997 en los circuitos de Visa y MasterCard excedieron los $600.000 millones.
El caso podría tener importantes consecuencias para la industria y la ley de protección a la competencia, dicen los expertos.
Los analistas indicaron que el desenlace de la demanda podría flexibilizar el férreo control que tienen los dos grupos sobre el mercado y permitir una mayor competencia, más tarjetas y menores tarifas para los consumidores.
Defensa
Visa dijo que se defenderá enérgicamente contra la "intervención del Gobierno" en la industria de las tarjetas de crédito, al agregar que la demanda ataca reglas que el mismo Gobierno aprobó hace 23 años.
"Creemos que la demanda introducida hoy por los reguladores federales fracasará en los tribunales porque... los consumidores tienen opciones ilimitadas cuando se trata de tarjetas de crédito", señaló Paul Allen, vicepresidente ejecutivo y asesor general de Visa.
Noah Hanft, primer vicepresidente y asesor de MasterCard, dijo: "Estamos extremadamente seguros de que nuestra estructura y políticas son legales y en favor de la competencia y las defenderemos enérgicamente en beneficio de los miembros de MasterCard y consumidores estadounidenses."
La demanda civil alegó que Visa y MasterCard, dirigidas y operadas por sus bancos miembros, violaron las leyes de protección a la competencia al dejar la autoridad para sus decisiones competitivas en manos de los bancos que tienen importantes intereses financieros en ambas redes.
La demanda también pretende que las dos asociaciones eliminen las reglas que prohíben a sus miembros ofrecer tarjetas de sus competidores, como American Express y Discover.