Río de Janeiro, 20 jun (EFE).- La aerolínea brasileña Varig canceló 118 de los 208 vuelos que tenía programados para hoy, incluidos veinte internacionales, un día después de que un juez autorizó la venta de sus operaciones, informó el Gobierno.
Según Infraero, la empresa estatal que administra los aeropuertos brasileños, de los 22 vuelos internacionales de Varig sólo dos fueron confirmados hoy, uno con destino a Londres y otro para Fráncfort (Alemania) con escala en Madrid.
Entre los vuelos para el exterior cancelados figuran los que tenían como destino Buenos Aires, Lima, Ciudad de México, Miami (EEUU), Asunción, Caracas, Santiago, Montevideo y Copenhague.
Varig, que está al borde de la quiebra, no informa desde la semana pasada de las razones de cancelación de sus vuelos, aunque según especialistas del sector, todo se resume a problemas operativos que van desde la falta de combustible a la reducción del tamaño de la flota.
El presidente de Varig, Marcelo Bottini, dijo hoy que la estatal BR Distribuidora garantizó hasta el próximo viernes el suministro de combustible.
Mientras tanto, Marcio Marsillac, coordinador de Trabajadores del Grupo Varig (TGV), que forma parte del consorcio que adquirió las operaciones de la aerolínea, afirmó que la empresa tiene 25 aviones en operación, 20 parados y 16 en mantenimiento.
En la noche del lunes, el juez de la Octava Sala Empresarial de Río de Janeiro, Roberto Ayoub, aprobó la venta de las operaciones nacionales e internacionales de Varig por 450 millones de dólares a NV Participaciones, una firma asociada a TGV y a empresarios privados no identificados.
Los compradores tienen un plazo de 72 horas, que vence el jueves, para depositar la garantía de 75 millones de dólares que Varig necesita de manera urgente para pagar alquileres morosos de aviones amenazados de embargo, gasolina y tasas aeroportuarias, entre otros pagos apremiantes.
Marsillac se reunió hoy con directivos del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para negociar un "crédito puente" con el organismo que permita a los compradores asumir el control de la aerolínea y comenzar un plan de recuperación, pero la entidad no ha dado una respuesta a la solicitud.
Mientras los compradores buscan la forma de mantener la aerolínea en funcionamiento, Sata, la empresa de servicios aeroportuarios del grupo Varig, advirtió que pretende despedir a entre 1.800 y 2.000 empleados, según el sindicato de trabajadores aeronáuticos de Sao Paulo.
Sata tiene 5.700 trabajadores y necesita eliminar cerca de la mitad de los puestos para mantener sus operaciones, según el presidente del sindicato, Uébio José da Silva.
Da Silva agregó que, según directivos de Sata con los que se reunió hoy, el alto número de vuelos cancelados por Varig está provocando una crisis en esa compañía de servicios.
"Si Sata no hace esos cortes no tendrá cómo sobrevivir", agregó el dirigente sindical. EFE
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