Brasilia, 25 abr (EFE).- Organizaciones no gubernamentales (ONG) latinoamericanas resolvieron hoy, tras una reunión de tres días en Brasilia, rechazar la ampliación de poderes de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y las negociaciones para la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
"Planteamos que no se deben ampliar más los poderes de la OMC y que tampoco se debe establecer el inicio del ALCA a partir de 2005", dijo a los periodistas Alberto Arroyo, representante de la Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC).
Arroyo asistió al seminario en la capital federal brasileña junto a decenas de representantes de varias ONG de Latinoamérica, además de miembros de entidades como la Oxfam, REBRIP, Third World Network, Action Aid y movimientos sociales como Vía Campesina y ATTAC.
El representante de RMALC sostuvo que actualmente las empresas y las corporaciones financieras internacionales cada vez más logran ampliar la defensa de sus intereses en detrimento de los de los Gobiernos y de los pueblos.
Evaluó que esa situación se debe en gran parte a las reglas acordadas en el ámbito de la OMC que acaban por beneficiar a una minoría, sin tener en cuenta las consecuencias negativas en el ámbito social, laboral, de medio ambiente, entre otros.
Para Arroyo, "más importante que preocuparse con la reunión de la OMC", que tiene previsto celebrarse en Cancún en septiembre próximo, es fundamental explicarle a la sociedad lo que se ha decidido y pedir su opinión respecto a esas reglas acordadas.
Opinó que, en ese sentido, las ONG coinciden con la necesidad de aplazar el inicio del ALCA, previsto para 2005, pues esas negociaciones tienen muchos detalles que si no fuesen analizados correctamente sólo beneficiarían a Estados Unidos.
El ALCA es una iniciativa estadounidense que prevé unir los mercados desde Alaska hasta la Tierra del Fuego, excepto Cuba, con el fin de todas las barreras y restricciones comerciales.
Arroyo dijo que pese a muchos consideraren que ese objetivo sería difícil de alcanzar, varios hechos refuerzan la confianza en que el aplazamiento podrá ocurrir.
Basó su esperanza en que países como Brasil y varias otras naciones americanas han avisado que no aceptarán algunas "negociaciones que en verdad son imposiciones estadounidenses", según dijo.
Añadió que en Estados Unidos también existen muchos grupos que no están de acuerdo con varios planteamientos del ALCA, lo que podría llevar a presiones en el Legislativo de esa nación norteamericana para retrasar la firma de la negociación.
Recordó que la Autoridad de Promoción Comercial (TPA), antes conocida como "vía rápida", aprobada el año pasado, tardó nueve años para recibir el visto bueno de los legisladores estadounidenses.
El TPA permite mayor autonomía al presidente de Estados Unidos para negociar acuerdos comerciales en que su país participe. EFE
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