La adopción de medios de pago electrónicos por parte de entidades y clientes bancarios ha disminuido significativamente el uso de cheques.
Desde la entrada en vigencia del Sistema Nacional de Pagos Electrónicos (Sinpe) hace una década, la mayoría de bancos ha percibido una reducción en el número de chequeras que emiten.
“De los 130 millones de transacciones que hizo el Banco de Costa Rica el año pasado, el 77% se realizaron por medios electrónicos y un 23% en forma manual, dentro de los cuales están los cheques; hace 10 años esta relación era totalmente a la inversa”, dijo Mario Rivera, gerente de la entidad.
Por su parte, Jonathan Valembois, gerente de finanzas de banco Lafise, señaló que a lo largo de los últimos 10 años se han sustituido paulatinamente los cheques por débitos y créditos directos (procesamiento en lote, con entrega al día siguiente) y por transferencias o débitos en tiempo real (uno a uno, procesamiento inmediato).
No obstante, un buen grupo de clientes bancarios todavía utiliza las chequeras para gastos cotidianos.
“El uso de cheques ha venido decreciendo, pero no en la proporción que debería; esto, sobre todo por la desconfianza del usuario en cuanto a transferir dinero electrónicamente”, explicó Marco Chaves, gerente financiero de Banco Cathay.
Este criterio es compartido por el Banco Popular, donde Fernando Rojas, director de Productos, dijo que todavía “el cheque sigue siendo el mecanismo más utilizado”.
Diariamente, el flujo de cheques que reciben los bancos va desde los 1.600 que llegan a Banco Cathay, hasta los 32.000 que recibe el Banco Nacional.
Con excepción del Banco de Costa Rica, las demás entidades reportan ausencia de comisiones por el uso de cheques.
En crecimiento. Roberto Salas, gerente del Centro de Negocios de Bancrédito, explicó que el uso de los medios electrónicos es privilegiado por las entidades financieras con servicios que incluyen pagos de planillas y servicios, tarjetas de débito, transferencias entre cuentas e interbancarias con Sinpe.
Datos del Banco Central indican que al año se realizan más de 50 millones de transacciones. En el 2009 este número de operaciones correspondió a ¢37 billones.