Bruselas, 13 nov (EFE).- La Unión Europea dará la próxima semana un paso más para reforzar la seguridad aérea, con la aprobación en la Eurocámara de la creación de una "lista negra" de aerolíneas peligrosas y con la ampliación de las tareas de la Agencia Europea de Seguridad Aérea.
La posibilidad de establecer una "lista negra" a nivel europeo se planteó por primera vez en 1996, pero la idea estuvo arrinconada hasta el accidente de enero de 2004, en el que 148 personas murieron cuando un Boeing de la compañía egipcia de chárter Flash Airlines se estrelló en el Mar Rojo tras despegar del balneario de Sharm el Sheij.
La propuesta no logró el consenso necesario entre los Veinticinco, que finalmente se pusieron de acuerdo tras los seis accidentes aéreos registrados el pasado mes de agosto, en los que perdieron la vida más de 500 personas.
El Parlamento Europeo debatirá el martes, en su sesión plenaria en Estrasburgo (Francia), esta propuesta, aunque ya existe un principio de acuerdo entre la Eurocámara y el Consejo de ministros, por lo que se espera que la votación del miércoles sea positiva, informaron a EFE fuentes comunitarias.
De esta forma, como pretende la Comisión Europea, se podría publicar la primera "lista negra" a comienzos de 2006 e incluiría los nombre de todas las compañías aéreas consideradas peligrosas.
Las aerolíneas prohibidas en un país, lo serán automáticamente en todo el territorio de la UE y además se fijarán una serie de criterios comunes para decidir las que se incluyen en esta relación.
Además, se establecerá un procedimiento denominado "de urgencia" por el que la Comisión Europea podrá, de forma provisional, incluir a una compañía en la lista tras una consulta rápida con los estados miembros, decisión que debería ser posteriormente confirmada por el comité regulador.
Hasta este verano, sólo el Reino Unido contaba con una "lista negra", pero los últimos accidentes aéreos llevaron a Francia y Bélgica a tomar una decisión similar.
Esto creó un ambiente favorable para la elaboración de una lista comunitaria, sobre la que nunca antes se había conseguido un consenso total de los Estados miembros.
Junto a esta decisión, la Comisión aprobará el martes una ampliación de las competencias de la Agencia Europea de Seguridad Aérea, que podrá así controlar operaciones, cualificaciones y licencias de pilotos y supervisar aerolíneas de terceros países que operen en la UE.
La Agencia, creada en 2002, trabaja en la actualidad especialmente en el análisis medioambiental y validación de productos aeronáuticos.
Con la decisión que aprobará el martes la Comisión, la Agencia verá ampliadas sus competencias de manera sustancial, lo que contribuirá a mejorar las condiciones de seguridad aéreas en la UE, según las fuentes.
Entre los objetivos de sus nuevas tareas está el que la Agencia, pueda ocuparse de garantizar que las licencias de los pilotos cumplen las normas europeas en materia de conocimientos, habilidad e idiomas.
Para ello, la Agencia trabajará con las autoridades nacionales para realizar inspecciones de las organizaciones que preparan a los pilotos, así como de los centros médicos que certifican su capacidad.
Igualmente, podrá desarrollar reglas detallas sobre los requisitos que deben cumplir las compañías cuando operen en la UE, ya sea una línea europea o de un país tercero.
La Agencia certificará además que esas condiciones sean cumplidas por las aerolíneas de terceros países, una práctica que ya se realiza en Estados Unidos, Australia o China.
El comisario europeo de Transportes, Jacques Barrot, considera que tras el último "trágico verano" en cuanto a accidentes aéreos, "Europa necesita estar segura de que todas las aerolíneas que operan en su territorio cumplen los más altos estándares de seguridad".
Por ello, se aplicarán normas estrictas a las compañías aéreas europeas y, de "estándares equivalentes" a las que no están basadas en la UE. EFE
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