Venecia (AP). El verano en Europa es tradicionalmente una época de feriado y viajes, pero los destinos más famosos elegidos por los viajeros en el viejo continente tienen por estos días una apariencia menos internacional.
La tendencia que se impone es que los europeos se tomen sus vacaciones en sus propios países como resultado de la recesión económica, lo cual es un problema para las industrias que dependen de los viajeros internacionales, tales como las aerolíneas, cuyos males podrían empeorar si se llegan a materializar los temores de una epidemia de gripe porcina.
Los viajes de turistas internacionales en Europa bajaron en un 10% en los primeros cuatro meses del año. Si continúan las señales de una recuperación económica, la Organización Mundial de Turismo de la ONU pronostica que habría una ligera mejoría si el descenso del turismo se reduce entre 5% y 8% en los principales puntos turísticos como Francia, España y Grecia.
Francia, el principal destino del turismo mundial, tuvo una reducción del 4% de visitantes extranjeros el mes pasado, y se prevé que ésta ascenderá hasta un 30% cuando se haga un balance de julio y agosto.
La esperanza de la industria turística de Francia, que suma el 6% del producto interno bruto, son los turistas franceses, dijo el secretario de turismo Henri Novelli, que cree que la demanda francesa compensará la ausencia de demanda extranjera.
Lo último que permitirán los europeos, amantes del ocio, es que la crisis económica mundial les impida gozar de sus proverbiales vacaciones estivales. Y en países dependientes del turismo como son Italia y Francia, las autoridades afirman que el turismo local podría servirles de protección ante el descenso de la visitas internacionales.
Mientras muchos países europeos han compensado sus ingresos, las industrias anexas, como las aerolíneas, combustibles para sus automóviles, de reservas en hoteles, del servicio de taxis y de servicio en los restaurantes han sido más afectadas por la crisis.
Tenemos alguna evidencia de que la gente está viajando menos. Eso es un hecho, destacó Geoffrey Lipman, subsecretario general de la OMT-ONU.