Caldera y San José. Congojas para desalmacenar su mercadería han pasado en estos días muchos importadores que utilizan la aduana del puerto de Caldera. La razón: la puesta en marcha, a partir del 11 de diciembre, de un nuevo sistema de transmisión electrónica.
El viceministro de Hacienda, Carlos Muñoz, reconoció que en dos días han tenido atrasos, pero también explicó que a veces las personas se equivocan en los códigos o nombres y por eso el sistema les rechaza las pólizas.
Caldera es la primera aduana en la cual se aplica la transmisión electrónica, un sistema que revoluciona la forma de hacer los trámites.
El 8 de enero el sistema se implementará en las aduanas Central y Paso Canoas; el 15 en Peñas Blancas, el 22 en Limón y el 29 en la Santamaría.
Quejosos, pero positivos
En Caldera, los usuarios se quejan de los problemas de conexión y el atraso que les provoca en el desalmacenaje de mercaderías, pero también se mostraron positivos por el cambio (Vea recuadro).
"Nosotros compramos un paquete que nos cuesta $2.000, lo tenemos afinado, pero la aduana no lo tiene afinado. Pienso que hubieran dejado el plan viejo para seguir trabajando, mientras se solventaba el problema", dijo Joaquín Núñez Moreira, de la agencia Royma S.A., entrevistado mientras hacía sus trámites.
Por su parte, Pablo Jiménez, de la agencia naviera Marinsa, expresó que tienen conexión directa con la aduana y que han tenido "ciertos problemitas". Agregó: "Tampoco tenemos que ser resistentes al cambio".
Óscar Rodríguez, de la agencia Comercio Profesional Aduanero S.A, aseveró que hasta la semana pasada solamente habían podido sacar 10 pólizas de 35 que tenían en trámite.
El temor de Juan Carlos Jiménez, presidente de la Asociación de Trabajadores Aduaneros Portuarios y Afines del Pacífico, es que muchos importadores decidieron trasladar su mercadería a otra aduana, lo cual puede afectar el empleo en el Pacífico Central.
Una de las agrupaciones que se encuentra más molesta con la situación es la Asociación de Agentes de Aduanas. "Ya el sistema fracasó en Caldera, y hoy no lo han podido resolver, imagínese en la Aduana Central", expresó el presidente de este grupo, Óscar Ramos.
Los errores
Las autoridades reconocen los problemas, pero rechazan algunas de las críticas. El gerente de la aduana de Caldera, Ricardo Foulkes, argumentó que el sistema se divulgó y también se realizó un seminario para darlo a conocer. Una parte de los problemas nacen porque algunas personas no se prepararon, añadió.
Foulkes rechazó que hubiese improvisación y sostuvo que se seleccionó primeramente la aduana de Caldera por ser pequeña.
Esa cierto que en dos días han tenido atrasos, reconoció el viceministro Muñoz, pero dijo que ahora el sistema es más exigente y si hay datos que no coinciden los rechaza.
Rodrigo Badilla, coordinador de apoyo técnico de la Dirección General de Aduanas, mostró ayer algunos de los errores más comunes. Por ejemplo, algunos agentes digitan un código que no está registrado, el código del puerto de arribo no existe, el valor de la mercadería no coincide exactamente (hasta por un céntimo el sistema lo rechaza), el número de bultos reportados no concuerda con el que hay en el almacén fiscal.
Muñoz se mostró optimista de que la experiencia de Caldera sirva para corregir los errores.