
El aroma y sabor del vino cautivó a los ticos: en los últimos cinco años el consumo general de vino aumentó entre un 5 por ciento y un 7 por ciento anual.
Para el año 2002, según las últimas cifras de importación disponibles en el Banco Central, la cantidad osciló entre 250.000 y 255.000 cajas de nueve litros, con un consumo por persona de 0,55 litros.
Según Sara Fernández, gerente de exportaciones de Bodegas LAN, una casa vinícola en España, en América Latina en general ha aumentado paulatinamente el consumo de vino.
En ese marco, Costa Rica también se perfila como un mercado que tiene un importante potencial.
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La representante de Bodegas LAN afirmó que dentro de las medidas estratégicas para que la gente aprenda a disfrutar y apreciar un buen vino, se encuentra la organización de catas, donde el consumidor pueda reconocer los aspectos primordiales que indican la calidad del producto.
Fernández considera que en la medida que se cultive el gusto por el vino, aumentará su consumo como acompañante de comidas, que es la razón primordial que explica la diferencia entre la demanda local y la que se presenta en países europeos y suramericanos.
Fernández está de visita en el país para introducir al mercado nacional dos nuevas variedades de vino tinto producidas en Rioja, LAN 2000 y Culmen , que son parte de las cosechas especiales de esa empresa.
En el país, diversas empresas importan vinos, como el Grupo Pampa, Alpiste, Casa del Vino, Vinum Aura de Holtermann y Co., entre otras.