Las aguas alrededor del intervenido Banco Cooperativo Costarricense (BANCOOP) se volvieron a agitar ayer debido a exigencias de dueños y acredores.
Los propietaros pidieron a la Sala IV anular el proceso de intervención, por considerrar que está viciado, y los acreedores exigieron al interventor más informes sobre la situación financiera de la entidad y sus deudores.
El abogado Milton Ruiz, representante de los cooperativistas que presentaron un recurso de amparo contra el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif), informó de que hace pocos días incluyeron un nuevo pedido en el recurso y pidieron la nulidad de la intervención.
Agregó que la determinación se basa en que el proceso no permitió a las cooperativas dueñas hacer algo para salvar al banco antes de que empezara la intervención, y que el Conassif no respondió un recurso de reconsideración presentado por el exgerente, Dennis Meléndez.
"Se han violentado una serie de garantías constitucionales y por eso se ha pedido la anulación del proceso de intervención, pues las cosas que han sucedido son graves", comentó Ruiz.
Bancoop se encuentra intervenido desde el 10 de diciembre de 1998 y el 30 de agosto pasado el Conassif pidió su quiebra. Esta decisión se tomó debido a que las cooperativas dueñas decidieron no recapitalizar la entidad, la cual necesita ¢5.500 millones para salir a flote.
Cita pública
El representante del comité de acreedores del banco, Manuel Sánchez, tuvo una reunión pública ayer con el interventor, Alonso Medina, para exigirle información detallada sobre los estados financieros y los principales deudores de la entidad.
Sánchez exigió los datos con base en una carta que le envió el presidente del Conassif, Arnoldo Camacho, en la que solicitó a Medina brindarle la "información posible" sobre el proceso.
Durante la conversación, el interventor reveló que (a la fecha) Bancoop tiene activos por ¢3.000 millones, pasivos totales por ¢5.500 millones y pérdidas por ¢3.300 millones, aproximadamente.
La reunión duró hora y media y en algunos momentos hubo voces airadas de los participantes,
Medina argumentó que no puede revelar los nombres de los deudores, pues están protegidos por el secreto bancario.
Aun así, se comprometió a entregar a Sánchez algunos de los informes de su gestión el próximo lunes en la tarde.
El acreedor cuestionó una y otra vez los criterios que utilizó Medina para recomendar la quiebra de Bancoop, ante lo cual este respondió que se debió a que las cooperativas dueñas se negaron a recapitalizarlo meses atrás.
Sánchez llevó a la reunión a la también acreedora Rosario Díaz, quien reveló que uno de los empleados del banco le ofreció pagarle el 25 por ciento de lo que tenía invertido. Sin embargo, Medina señaló que desconocía esa situación.
Tanto Díaz como Sánchez cuestionaron el hecho de que el banco siguiera captando dinero del público en diciembre, días antes de su intervención.