México, 5 abr (EFE).- Telefónica Móviles, Telcel y Iusacell mantuvieron el control de la telefonía móvil en México, luego de que la subasta para abrir el mercado a nuevos participantes culminara con ellos como ganadores.
La Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) de México anunció hoy que concluyó la licitación para otorgar concesiones para el uso, el aprovechamiento y la explotación de servicios de comunicación personal por satélite (PCS), que se convocó para incorporar a nuevos competidores en el mercado.
Las favorecidas fueron Telcel (Radiomóvil DIPSA), Telefónica Móviles (Pegaso Comunicaciones) y Iusacell PCS, que se adjudicaron tramos de entre 10 y 40 megahercios (MHz) del espectro en la frecuencia 1.900 megahercios, en las nueve regiones en que se dividió al país para otorgar el servicio.
Sin embargo, los títulos no podrán ser entregados hasta que se resuelva el tema de los amparos que interpusieron las compañías en contra de las limitaciones del ancho de banda que el gobierno les impuso en la subasta.
La licitación se inició el pasado 11 de enero, aunque estos recursos judiciales la mantuvieron suspendida durante mes y medio hasta el 1 de abril, cuando se reanudó y concluyó tres días después.
La Comisión Federal de Competencia (CFC), la autoridad antimonopolio del país, determinó el pasado 5 de enero que cada agente podía acumular un máximo de ancho de banda de 35 megahercios por cada una de las nueve regiones.
Con esta medida, la CFC pretendía abrir el mercado a nuevos participantes y "generar competencia, mayores opciones y mejores precios para los usuarios de estos servicios".
El mercado de la telefonía celular está controlado, actualmente, por Telcel, propiedad del magnate Carlos Slim; Unefon, de Moisés Saba y la familia Salinas, dueña de TV Azteca; Iusacell, de la familia Salinas, y Telefónica Móviles, filial de la empresa española.
Inversiones Nextel, de México, se retiró de la licitación.
Por su parte, Unefon, cuyo amparo en contra de la resolución de la CFC, que le impedía participar en la subasta al considerarla como una sola empresa con Iusacell, suspendió la licitación durante casi dos meses, desistió finalmente del recurso.
La Cofetel indicó que el gobierno recibirá 190,9 millones de pesos (17 millones de dólares) ofrecidos en la subasta por las participantes y al menos otros 7.500 millones de pesos (669 millones de dólares) por concepto de pago de derechos por el uso del espectro en los próximos 20 años. EFE
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