
Taca Costa Rica, firma que abarca a Líneas Aéreas Costarricenses (Lacsa), realizará la mayoría de sus actividades operativas en el país por medio de nuevas empresas de su propiedad .
Fernando Naranjo, presidente de Taca Costa Rica, explicó que se crearán al menos tres nuevas compañías a las que serían trasladados los actuales empleados de Lacsa que así lo acepten.
Una agrupará a los trabajadores de rampa, otra de las compañías dará los servicios de mantenimiento y una tercera será la que se encargue de proveer servicios como contabilidad y promoción para toda la actividad de Taca en el continente.
Para el caso de esta última, agregó Naranjo, se solicitará ante el Ministerio de Comercio Exterior la declaratoria de empresa exportadora de servicios, con el fin de instalarse en una zona franca este año.
Incluso, no se descarta la posibilidad de vender ese tipo de servicios desde Costa Rica a otras empresas de aviación o de distintos campos.
Para este proyecto la compañía ya analiza dos opciones concretas, que no identificó, para elegir las instalaciones desde las que funcionará.
El proceso de creación de nuevas empresas implicará que Lacsa como tal quedará reducida a un mínimo de procesos administrativos, según reconoció Naranjo.
Traslado
La tendencia a crear empresas independientes dentro de Taca no es nueva, ya que antes se dieron procesos similares en áreas como las de los tripulantes, las cuales, por cierto, generaron varios conflictos laborales.
Del total de 1.200 empleados de Taca C. R., aproximadamente la mitad ya no son empleados de Lacsa, y se prevé que suceda lo mismo con los restantes. Se espera que el proceso esté concluido en marzo del 2004.
Mario Zamora, gerente general de Taca C. R., indicó que el traslado es un proceso voluntario en el que se reconocen los beneficios a quienes deben realizar un cambio de patrono.
Por su parte, Naranjo afirmó que las nuevas empresas que se están conformando tienen la capacidad de absorber a todos los empleados que quieran trasladarse.
El secretario general del sindicato de empleados de Lacsa, Sergio Álvarez, confirmó que antes de todo este proceso de transformación Taca les hizo saber los planes.
Luego una Asamblea General aprobó los cambios, una vez que confirmaron que recibirían los montos correspondientes tras dejar de laborar para la compañía.
Quedó claro también, dijo Álvarez, que con la medida se pierden los derechos que daba la convención colectiva, una de las pocas existentes en una empresa del sector privado.
Estable
Con los cambios que promueve Taca se procura consolidar la operación de la aerolínea ante las evidentes dificultades que ha tenido ese mercado.
Sin embargo, Zamora señaló que desde el 11 de setiembre del 2001, fecha que marcó el inicio de la crisis para las líneas aéreas debido a los atentados en EE. UU., Taca ha logrado mantenerse estable y el año pasado movilizó 500.000 pasajeros por el país.