Nueva York, 16 ago (EFE).- La firma calificadora de riesgo crediticio "Standard & Poor's" mantuvo hoy la calificación de la deuda de Venezuela, tras los resultados del referendo presidencial, y dejó la perspectiva de la deuda en el nivel "estable".
La firma mantuvo los "ratings" de B- para la deuda de largo plazo, que es la quinta peor de su escala, y de C para la calificación del crédito soberano a corto plazo, el último escalón antes de entrar en "default", o suspensión de pago.
Hacia el futuro, considera que la trayectoria de los "ratings" depende ampliamente del desarrollo de los acontecimientos políticos en las próximas semanas y que la disminución de la inestabilidad política podría conducir a una mejoría en la solvencia del país.
"Un ajuste fiscal y el enfoque a la mejora de las perspectivas del sector petrolero a través de las tan necesitadas inversiones ciertamente conducirían a una mejoría de la solvencia y de las perspectivas económicas a mediano plazo", dijo el analista para Venezuela de "Standard & Poor's", Richard Francis.
Según el experto, los "ratings" de la deuda de Venezuela reflejan la continua polarización política, la debilidad de las instituciones y el amplio déficit fiscal -que alcanzaría el 5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) en el 2004-, pese a los altos precios que ha alcanzado el petróleo en el mercado.
Con todo, dijo que las calificaciones están respaldadas por los altos precios del crudo, que han impulsado los ingresos públicos y han conducido a una significativa mejora de los indicadores externos.
Explicó que los desafíos políticos y económicos serios seguirán persistiendo en el futuro, ya que el país continúa polarizado a nivel político y los controles de precios y de capitales han causado daños significativos al sector privado.
Añadió que los más bajos niveles de producción de crudo en Venezuela pondrían a una economía que ya es estructuralmente débil y dependiente del petróleo en un terreno "aún menos sólido".
"Es probable que el gobierno de Venezuela enfrente una continua presión para mantener un alto nivel de gasto social de cara a las elecciones presidenciales del 2006, lo que resultará en un continuo déficit fiscal y un crecimiento modesto del peso de la deuda y sus intereses", apuntó Francis.
Agregó que las inversiones en el sector petrolero podrían seguir siendo insuficientes para mantener los niveles de producción, lo que significa que es probable que la economía se vuelva más susceptible a un shock severo, producto de un eventual descenso de los precios del crudo. EFE
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