Veracruz (México), 19 sep (EFE).- Las ventajas comparativas que cimentaron el desarrollo económico de México están desapareciendo, fundamentalmente por la pujanza productiva de países como China e India, por lo que la solución es mejorar su competitividad .
Así coincidieron en señalar consultores, empresarios y economistas que participaron hoy en la sesión inaugural de la II Cumbre de Negocios en México, que se celebra en el puerto de Veracruz con la presencia de líderes y expertos de América Latina, EEUU, Europa y Asia.
Una muestra de la pérdida de competitividad es el hecho de que en treinta años de expansión de la industria maquiladora (de ensamblaje), México sólo ha podido aportar un 2,5 por ciento de valor agregado, mientras que los países asiáticos, en menos de dos décadas, han alcanzado entre un 30 y un 40 por ciento.
Este situación dibuja un escenario de incertidumbre, señalaron algunos panelistas, como Ricardo Salinas Pliego, presidente del Grupo Salinas y propietario de Televisión Azteca, para quien"México vive una gran inseguridad, no sólo física,sino también jurídica e institucional, que afecta al desarrollo de los negocios".
Salinas afirmó que "la inseguridad es el problema número uno del país", criticó que las autoridades sean "demasiado tolerantes con los criminales" y echó en falta una "cultura del castigo ejemplar".
Además, dijo, la educación y la salud están "secuestrados por los burócratas y los sindicatos" y el programa fiscal del gobierno "es patético", por lo que abrir una empresa en México se convierte en un "verdadero calvario".
Según el economista Macario Schettino, director de Investigación del Instituto Tecnológico de Monterrey, "México no se enfrenta al riesgo de una devaluación brusca, pero sí al de un estancamiento brutal sin capacidad para generar empleos ni competitividad".
"La mayor amenaza para México no es China, somos nosotros mismos", señaló Schettino, quien advirtió de que "o el problema fiscal se resuelve antes del año 2008, o ya no se podrá resolver", ante lo cual subrayó la urgencia de acuerdos en recaudación, pago de pensiones e infraestructura eléctrica.
En tanto, para Stephen Flowers, presidente de la compañía UPS para América Latina, el acceso preferencial a los mercados que México logró con la firma hace diez años del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) "es una ventaja, pero no es la base suficiente para desarrollar una industria competitiva".
México debe aprovecharse de su posición geográfica, mejorar sus infraestructuras, desarrollar sus redes de transporte y deshacerse de reglas y procedimientos anticuados, recomendó Stephen Flowers.
En la misma línea, el consultor indio Claude Smadja señaló que "para mantener su crecimiento, México tiene que mejorar su productividad y competitividad", lo que le permitiría sacar provecho de tendencias actuales como la "tercerización" de servicios o el aumento del consumo de petróleo.
Smadja señaló que el reciente acuerdo de libre comercio México-Japón puede ser muy positivo, porque nuevas compañías se instalarán en el país y se abrirán otros mercados de exportación, pero advirtió de que los consumidores japoneses son los más exigentes del mundo y México tendrá que garantizar la calidad de sus productos.
El editor de la revista Foreign Policy, Moises Naim, llamó la atención sobre el surgimiento de una clase consumidora china y de una clase media hispana, hechos ambos, dijo, que constituyen excelentes noticias para México.
"El dinero va a volver a América latina", señaló refiriéndose al hecho de que este año los hispanos residentes en EEUU enviarán a sus países de origen unos 40.000 millones de dólares (16.000 millones a México).
Por último, ante la desaceleración de la economía estadounidense, el empresario Ronnie Chan, presidente del grupo Hang Lung, recordó que a diferencia de México, China no depende de EEUU, y recomendó que "en lugar de tener miedo, México saque partido de sus ventajas comparativas". EFE
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