La Unión Europea (UE) dijo ayer que las sanciones estadounidenses en perjuicio de importaciones europeas, consecuencia de un diferendo bananero trasatlántico, suman $600 millones anuales, y las empresas más castigadas son las británicas e italianas.
Nigel Gardner, vocero de la Comisión Europea, calificó a los aranceles punitivos aplicados a importaciones desde la Unión Europea de "arbitrarios e ilegales".
Un cálculo inicial revela que las importaciones afectadas Ñmuy variadas, que van desde cartón, baterías a cafeteras y queso PeccorinoÑ totalizan un valor anual de $501,167 millones de euros, o aproximadamente $600 millones, dijo Gardner.
Agregó que de ese total las mercaderías británicas e italianas representan el 24 y el 21 por ciento, respectivamente.
Gardner expresó que la UE continuará introduciendo "cambios mayúsculos" en su régimen de importaciones de bananas, las que elevarán el volumen de las procedentes de América Latina de su nivel actual del 68 por ciento del mercado a alrededor del 85 por ciento.
"Estamos perfectamente satisfechos porque nuestras reglamentaciones bananeras se adecuan "a las de la Organización Mundial de Comercio, OMC, dijo Gardner.
La disputa bananera se ha arrastrado durante años. Comenzó cuando la UE decidió facilitar un mayor acceso a los mercados europeos a la fruta de excolonias europeas, en desmedro de la procedente de América Latina. Los propietarios estadounidenses de las plantaciones latinoamericanas proveen bananas al 85 por ciento del mercado mundial.
El Gobierno estadounidense ya ha obtenido un fallo de la OMC a su favor en el diferendo bananero, e insiste que los cambios en la política de la UE resultantes de ese fallo han sido insuficientes. Ayer publicó una lista de productos de la UE que serán gravados con aranceles del 100 por ciento ad valorem que duplicarán sus precios en el mercado de Estados Unidos.