La firma distribuidora de combustibles Shell de Costa Rica, subsidiaria de la anglo-holandesa Royal Dutch/Shell, piensa aumentar próximamente el número de estaciones que tiene en el país con el único objetivo de absorber el 25 por ciento del mercado de expendedores en los siguientes cinco años.
Por esa razón, el gerente general de la compañía, Horacio Vargas Pereira, anunció que este año abrieron cinco estaciones de servicio y para 1999 se espera inaugurar cuatro más, lo que se representará una inversión cercana a los $2,6 millones (¢700 millones aproximadamente).
En este momento, Shell posee un 15 por ciento del mercado costarricense del expendio de combustibles. En el ámbito mundial, Royal Dutch/Shell es considerada la segunda empresa petrolera en importancia, después del consorcio Exxon-Mobil.
Vargas mencionó, no obstante, que la inversión en nuevas estaciones se ha detenido un poco debido a las interminables trabas burocráticas que exigen las autoridades municipalidades, ambientales y de gobierno para instalar una estación de gasolina.
Indicó que en 1997 se abrieron ocho bombas, mientras que este año solo cinco: en Santo Domingo de Heredia, La Vasconia (alrededores de Plaza González Víquez), Alajuela, Limón y San Carlos.
En 1999 esperan tener cuatro nuevas locaciones en Curridabat, Desamparados, Zapote y Tibás.
Shell estuvo en el país décadas atrás, pero se retiró en 1975 cuando se nacionalizó la distribución de combustibles (la asumió la Refinadora Costarricense de Petróleo ÐRecopeÐ). Regresó en 1989 y a partir de 1991 comenzó la construcción de bombas. A la fecha posee 30 estaciones de servicio y tiene una planilla de 600 colaboradores.
"Shell hizo un estudio y determinó que Costa Rica es uno de los países más importantes para invertir en Centroamérica, pero las trabas burocráticas han detenido las inversiones. Nos toma un año y medio abrir una estación en un sitio nuevo y más de siete meses para hacer una remodelación.
"Yo tengo que luchar frente a casa matriz por el presupuesto para nuevas inversiones, pero si no podemos presentar un plan de gasto rápido, ellos se llevan la plata a otros países donde los trámites burocráticos son más expeditos", relató Vargas.
Ampliaciones y ambiente
Por otro lado, el ejecutivo anunció que para el nuevo año se ampliará la oferta de productos y remodelarán las tiendas de conveniencia. Indicó que ampliarán su convenio con la cadena de comidas rápidas Subway para 6 estaciones más. En este momento, solo cuatro tiendas cuentan con él: Rotonda (en La Uruca), San Rafael de Escazú, San Cayetano (San José) y Heredia.
Vargas también anunció la ampliación del programa de mejoramiento ambiental, pues ahora no sólo se recicla el aceite, sino también los envases plásticos.
Desde hace tres años, Shell firmó una alianza con la Industria Nacional de Cemento (Incsa) para reciclar los aceites usados como un sustituto del búnker que se utiliza en la fabricación del cemento.
Shell compró un camión cisterna para recolectar los aceites no solo de sus estaciones, sino también en las de los competidores, para luego entregárselos a Incsa.
También, dijo Vargas, desde ocho meses están implementando un programa similar con los envases plásticos de los lubricantes. Por ello, Shell se alió con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con el fin de recolectar en cada estación Shell los recipientes que ya no se utilizan.
Vargas estimó que por mes se recolectan 10 toneladas de envases, los cuales se llevan a Incsa y ahí se utilizan como combustibles.