Buenos Aires, 19 ago (EFE).- El presidente argentino, Néstor Kirchner, acusó de "provocadores" a los miles de desocupados que hoy concluyeron una protesta de tres días que causó caos en el tránsito porteño e incluyó un "campamento" ante la sede del Gobierno.
Los "piqueteros", como se les llama a los desempleados que cortan calles y carreteras para protestar, levantaron su "acampe popular" con la advertencia de que redoblarán sus manifestaciones si no se atiende su reclamación de aumentar los subsidios por desempleo.
Rodeados de cientos de policías, los manifestantes se retiraron sin incidentes de la Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, que quedó plagada de residuos, entre ellos los de los fogones que se prendieron en los tres días que duró la protesta.
Kirchner reiteró que esos grupos de desocupados son organizados por partidos "de ultraizquierda" que "no representan a nadie, pero vienen a provocar porque están buscando víctimas".
El Gobierno "está sometido a una extorsión y a una provocación", aseguró el jefe de Estado.
Reclamó "a los jueces y fiscales que actúen y hagan cumplir la ley" frente a los cortes del tránsito y las huelgas que en los últimos días han afectado al Hospital Juan Garraham, de Buenos Aires, el centro pediátrico más importante del país.
"Nadie sabe quiénes los financian, pero sabemos que son absolutamente funcionales a los sectores de la derecha argentina que dice que hay que reprimirlos", advirtió Kirchner.
Fernando Esteche, líder del grupo "piquetero" Quebracho, una de las 25 agrupaciones de desocupados que llevaron a cabo la protesta, respondió a Kirchner que "la provocación viene del Gobierno, que se niega a aumentar los planes sociales".
El dirigente remarcó que si la Justicia interviene para frenar las protestas de los desocupados "va a haber una espiral de violencia en Argentina".
Entre otras demandas, los "piqueteros" reclaman que los subsidios mensuales que reciben 1,5 millones de jefes de familia desempleados aumenten de los actuales 150 pesos (unos 52 dólares) a 350 pesos (unos 121 dólares).
Entre el martes pasado y hoy, las autopistas de acceso a la capital argentina y varias de sus avenidas fueron bloqueadas durante horas por grupos de desocupados, con lo cual hubo grandes trastornos en el tránsito.
Mientras, un informe del Centro de Estudios Nueva Mayoría destacó hoy que la "frecuencia mensual" de cortes de calles y carreteras en los primeros siete meses del año "se ubica en el nivel más elevado desde 2003", cuando Kirchner asumió la jefatura del Estado.
Entre enero y julio pasados, hubo un promedio de 119 cortes de rutas por mes frente a los 98 de 2004 y los 106 de 2003, "lo cual muestra una mayor intensidad del fenómeno", apuntó la consultora.
El estudio señala que el 49 por ciento de los cortes de tránsito por protestas "piqueteras" en los primeros siete meses del año se produjo en la capital argentina y en la provincia de Buenos Aires, en donde residen unos 15 de los 36 millones de argentinos. EFE
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