Una nueva planta, que sus propietarios afirman es la más grande de Centroamérica, una de las cinco mayores de Latinoamérica y dotada de la más moderna tecnología, inauguró ayer la empresa Sardimar.
Ubicada en El Roble de Puntarenas, las instalaciones costaron $25 millones (¢9.400 millones), informaron voceros de la compañía.
Según el informe de Sardimar, la nueva planta tiene un 250 por ciento más de producción que la anterior.
La empresa brinda trabajo a un total de 650 personas en la zona de Puntarenas, donde es tan importante la generación de empleo. Se espera que el personal aumente a partir de ahora, pero en un número que todavía no se ha determinado.
Tal situación depende de la apertura de nuevos mercados, como la reciente incursión en Canadá de esa firma con atún enlatado costarricense, y de la consolidación e incremento de los actuales.
Sardimar vende en este momento en 18 países de cuatro continentes, según la información brindada ayer.
En América Central exporta atún en conserva y sardinas a Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Panamá.
En el resto de América sus productos tienen presencia en Puerto Rico, República Dominicana, Barbados, Venezuela, Estados Unidos, Canadá y Colombia.
También exporta a España, Italia, Francia, Gran Bretaña, Grecia y Japón.
Los funcionarios de la firma, cuyo capital es ciento por ciento costarricense, informaron de que el próximo mes se incursionará en otros mercados, como México, Trinidad y Tobago, Jamaica y Aruba.
En varios países algunas de las marcas de la empresa nacional ocupan lugares preferentes. Pacífico Azul es líder, según los datos de Sardimar, con un 46 por ciento del mercado de El Salvador.
En Nicaragua, la marca Sardimar está a la cabeza del mercado de atún con un 24 por ciento del total, mientras que en Honduras esta misma marca obtiene el 30,4 por ciento del mercado, también a la cabeza.
La firma dijo que en el caso de Costa Rica actualmente suple un 70 por ciento de la demanda total de atún, basada en el índice de detallistas de AC Nielsen.