París, 25 ene (EFE).- El grupo farmacéutico francés Sanofi-Synthélabo reunió esta noche a su consejo de administración, con el probable objetivo de lanzar una oferta de compra hostil sobre su rival, el franco-alemán Aventis.
Una fusión entre los dos grupos crearía el segundo líder mundial del sector, detrás del estadounidense Pfizer.
Después de la reunión del consejo de administración, la dirección de Sanofi planeaba informar a los representantes sindicales.
Entre los sindicatos había una preocupación perceptible por las supresiones de empleos que podrían derivarse de una operación de esta índole que, según las conjeturas que recorrieron los mercados la pasada semana, se valoraba en casi 50.000 millones de euros.
"Una vez más, en nuestro país, 100.000 empleos se van a jugar en Bolsa y el sindicalista que soy no sabe nada", había denunciado el presidente de la central CFDT, Francois Chereque, poco antes de que se reuniera el consejo de administración de Sanofi.
Y agregó que le hubiera gustado preguntar a los directivos si se trata sólo de hacer "una jugada" financiera de corto plazo en Bolsa o si tienen la ambición de reforzar la industria europea frente a la competencia de EEUU y "asegurar los empleos de mañana".
Hasta ayer, Sanofi no había contactado a Aventis, lo que refuerza la hipótesis de una oferta hostil, contra la que el segundo ya está preparando su defensa y ha contratado los servicios de los bancos de inversiones Goldman Sachs y Rothschild, según ha trascendido.
La facturación de Aventis es casi el triple de la de Sanofi, lo que, en caso de oferta hostil de ésta, recordaría la feroz batalla librada por la petrolera Total contra Elf-Aquitaine.
Total, con un 24,4 por ciento del capital de Sanofi, había planeado también para hoy una sesión de su consejo de administración. Su presidente, Thierry Desmarest, es favorable a la operación, según ha trascendido.
Nada ha trascendido sobre la reunión, el sábado, del consejo de administración del gigante de la cosmética L'Oréal, que posee el 19,5 por ciento de Sanofi.
La perspectiva de una fusión entre Sanofi y Aventis, que crearía el número uno francés del sector, sería "más bien positiva", opinó ayer el ministro de Economía y Finanzas, Francis Mer.
"Necesitamos actores fuertes a nivel mundial, lo que con frecuencia pasa por el reagrupamiento de fuerzas entre un cierto número de actores que comparten los mismos valores, la misma cultura, y son capaces de sacar provecho rápidamente de todas las ventajas derivadas de una fusión", indicó el ministro el sábado.
La fusión crearía el segundo grupo mundial del sector por el volumen de negocios (unos 28.000 millones de euros) y el tercero por la capitalización bursátil.
Sanofi-Synthélabo, con una facturación de 8.048 millones de euros en 2003 (y beneficios de 1.759 millones en 2002), es el fruto de la fusión en 1999 de Synthélabo -que era la filial farmacéutica de L'Oréal-, y de Sanofi, filial de la petrolera Elf Aquitaine, que se fusionó con Total en 2000.
Aventis, que obtuvo beneficios de 2.091 millones sobre una facturación de 20.622 millones en 2002, es el producto de la unión, en 1999, del grupo alemán Hoechst y del francés Rhone-Poulenc.
Tiene una plantilla de unas 71.000 personas, y Sanofi, de unos 32.000 asalariados.
Para Sanofi, el interés de una fusión con Aventis es doble.
Por una parte, es una forma de asegurar su futuro, pues teme ser el blanco de una OPA a partir de finales de año, cuando expira el pacto de accionariado entre Total y L'Oréal que protege su capital.
Además, quiere aprovechar su valorización bursátil -ha sido unos de los campeones del índice CAC-40- de la que se beneficia actualmente. Aunque su facturación es muy inferior a la de Aventis, casi iguala a su rival en capitalización bursátil, en parte porque su investigación es considerada más prometedora que la de Aventis.
En el plano industrial, la unión de los dos grupos les permitiría aunar fuerzas en la investigación y hacer frente en mejores condiciones a la competencia de los medicamentos genéricos.
El eventual grupo fusionado sería el primero del mundo por su presupuesto de investigación, dicen los expertos.
Pero también señalan que en el sector farmacéutico hay muy pocas ofertas hostiles, quizás porque son muy arriesgadas, puesto que es difícil estimular a equipos de investigadores que se han visto obligados a trabajar juntos.
"Nunca ha habido una oferta hostil exitosa en el sector de la farmacia", sentenció hoy un analista. EFE
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