La junta directiva del Banco Nacional decidió, el martes, terminar lo antes posible toda relación con el asesor designado para la venta del Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa), Socimer International Corporation, con lo cual quedó paralizado el proceso de privatización de esa entidad estatal.
Así lo informó ayer el gerente general del Nacional, William Hayden, quien, además, forma parte de la unidad ejecutora encargada de controlar el proceso de venta de Bicsa y que estudió una propuesta de "arreglo amistoso" entregada por Socimer a mediados de este mes.
La junta directiva del Nacional, encabezada por su presidente Alfredo Volio Pérez, recomendó iniciar con la mayor brevedad posible las negociaciones para llegar a un arreglo con Socimer que sea beneficioso para ambas partes y que evite que el caso sea elevado a las instancias judiciales. Hayden confirmó que ayer se iniciaron estas conversaciones.
Se quiso conocer la opinión del representante legal de Socimer, el abogado Tomás Federico Nassar Pérez, pero, a pesar de que se le dejaron varios mensajes con su secretaria, quien se identificó como Vanesa, no devolvió la llamada.
La empresa internacional, de origen suizo, fue escogida el 20 de agosto de 1997 de un grupo de tres concursantes para vender Bicsa, cuyo accionista mayoritario es el Nacional, junto con los otros bancos del Estado. No obstante, el proceso de venta se empezó a complicar desde finales de febrero cuando el Banco Nacional alegó incumplimiento por parte de Socimer y empezó a dudar debido a una serie de cuestionamientos que se hicieron en Argentina, España y Bahamas de empresas ligadas con este asesor, a las cuales se vincula con faltantes de recursos por casi $382 millones.
Ante esta decisión, el vicepresidente de la República, Rodrigo Oreamuno Blanco, indicó que respetaba la decisión del Nacional y consideró que "en las circunstancias actuales era difícil seguir teniendo a Socimer como asesor de la venta".
Y ahora ¿qué...?
Sobre la decisión tomada, Hayden agregó que el Nacional busca que se le cubran dentro de finiquito los daños causados, cobrando parte de la garantía que depositó Socimer y que alcanza los $500.000.
"Se busca arreglar el asunto lo antes posible. La idea es que sigan los planes del Gobierno de impulsar un proceso de privatizaciones de activos, pero si se llega con Socimer a un litigio legal, eso podría entorpercer el proceso y causarle daños a Bicsa", comentó el gerente.
La firma del finiquito, añadió, dejaría el campo limpio para reiniciar la venta. No obstante, dijo que se está evaluando la posibilidad de que el Nacional, con asesoría del Banco Mundial, se encargue de la venta de Bicsa y no se contrate a otro asesor.
Hayden indicó que el artículo 118 de la ley de contratación administrativa del banco respalda el hecho de romper un contrato por acuerdo de ambas partes, y el artículo 13 prevé que se ejecute parte de la garantía para cubrir lo daños causados en el proceso.
El gerente agregó que, antes de reiniciar la venta de Bicsa, lo más conveniente es finiquitar el contrato con Socimer, quien, según el acuerdo inicial, se iba a quedar con el 0,545 por ciento del monto de la venta como comisión. Volio Pérez había señalado meses atrás que el monto de la venta no debía ser inferior a los $80 millones (¢20.000 millones).
Finalmente, Oreamuno dijo que no creía que este "traspié" pueda perjudicar algún otro proceso de venta que se inicie en el país ya que lo ocurrido fue algo impredecible por parte del Banco Nacional. No obstante, espera que el proceso de venta se reinicie lo antes posible.