Damasco (AFP). La economía siria, afectada por cinco meses de revuelta, corre el riesgo de sufrir un fuerte deterioro a principios de año, aunque no será ella la que haga caer al régimen, estiman expertos y hombres de negocios.
"Durante los tres primeros meses de la protesta todo se paró ya que los consumidores estaban con miedo, pero desde junio, la actividad económica se ha reanudado, aunque con una caída del 40% en comparación con el pasado año", afirma el empresario Abdul Ghani Attar, de 32 años.
"Por el momento, el sector privado, que representa el 70% del PIB, resiste pero si a principios del próximo año la situación no mejora, la economía sufrirá de verdad. Se corre el riesgo de que haya despidos", predice Attar, vicepresidente de Attar Group, que opera en el sector de la hostelería, farmacia, material de oficina, seguros y bancos.
Todos los indicadores están en rojo. El crecimiento del PIB caerá al menos 3% en 2011, según el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), con sede en Washington.
El turismo, que en 2010 supuso el 10% del PIB con 6.500 millones de dólares de ingresos, ha caído y los proyectos de inversión se desplomaron un 47,84% en el primer semestre de 2011 en comparación con el mismo periodo de 2010, según datos oficiales.
Haciendo suyo el proverbio sirio "guarda tu dinero blanco para los momentos negros", la población "que tiene miedo a lo desconocido" solo compra productos de primera necesidad, señala Naji Chaoui, otro hombre de negocios.
El volumen de negocios de su grupo, implantado en la alimentación, el sector farmacéutico, los detergentes, el papel y el banco, se contrajo entre un 5% y un 10%.
"Hasta ahora, el sector económico se mantiene pero la si la crisis se prolonga más de seis meses, habrá problemas", estima.
La Bolsa ha caído el 40% y el consumo, motor del crecimiento, está estancado. Las tiendas de ropa o de electrónica están vacías. Las importaciones han caído 50%. Siria ha importado 2.000 coches en mayo contra 20.000 en marzo.
En cambio, los materiales de construcción están viviendo una fuerte expansión. Como la policía está ocupada en otras cosas, están floreciendo las construcciones ilegales. Por las mismas razones, los vendedores ambulantes, que ya no son perseguidos, han invadido las calles de la capital.
Por el momento, la moneda resiste. La libra siria ha perdido un 8% desde mediados de marzo ante el dólar.
El gobernador del Banco Central, Adib Mayalhe, que ha adoptado nuevas medidas para limitar la fuga de capitales, asegura que la entidad sigue contando con 17.000 millones de dólares en reservas.
En realidad, "debe ser menos", afirma Jihad Yazigi, redactor jefe de la carta económica Syria Report, porque según él, el gobierno ha empezado a "utilizar cantidades destinadas a las inversiones para gastos corrientes, sobre todo los salarios y los gastos generales".
El presupuesto de 2011 asciende a 16.700 millones de dólares, de ellos 43,4% destinados a las inversiones.
Según Chaui, el gobernador le confesó que "durante los años de bonanza, constituyó un colchón de 5.000 millones de euros para proteger la libra siria, y hasta el momento sólo ha inyectado 2.000 millones para apoyarla".
Irán habría prestado 6.000 millones de dólares a Damasco, según un diplomático europeo, aunque no tiene pruebas de ello.
"La situación se ha deteriorado pero no es desesperada. El régimen puede aguantar a esta cadencia durante mucho tiempo. Y si hay que elegir, las fuerzas de represión serán las últimas que se vean afectadas", explica Lahcen Achy, especialista de Siria.
Para este investigador del Carnegie Middle East Center en Beirut, "la economía no hará caer al régimen, o entonces hay que tener mucha paciencia. La experiencia muestra que estos regímenes pueden aguantar los embargos gracias al contrabando y a las transferencias de dinero desde Líbano o Turquía".
Chaui comparte esta opinión. "Uno puede adaptarse. Si no, miren a Irak. Las sanciones complacen a la prensa, arruinan a la gente pero nunca al régimen".
Sin embargo, si un embargo europeo del petróleo sirio puede hacer daño ya que el 95% de crudo exportado va a Europa, Siria recurrirá a otros países, sobre todo a Asia o Europa del Este, advierte Yazigi.