
Adeptos y críticos de la “Reaganomía” coincidieron en reconocer que la filosofía que impulsó el expresidente norteamericano Ronald Reagan dejó una marca perdurable en la economía de Estados Unidos.
La derecha conservadora le atribuye la expansión “excepcional” de los años 90, en tanto que los detractores le reclaman el recorte en gastos sociales durante su administración. La “Reaganomía” promueve la reducción del papel del Estado y el poder del mercado.