Ambos organismos reiteraron, a través de un breve comunicado enviado a la prensa, la “importancia” de que las decisiones (judiciales) que se tomen en torno al caso sienten un “precedente” en la lucha contra el fraude bancario y sirva de “ejemplo” a las futuras generaciones.
La justicia dominicana conoce un proceso incoado por las autoridades del Banco Central (emisor) dominicano contra los principales ejecutivos del Baninter, encabezados por quien fue su presidente, Ramón Báez Figueroa.
“En el caso de Baninter, la crisis económica provocó un deterioro significativo del ingreso real (de los dominicanos) y aumentó en un 50% el número de pobres en el país, registrando así un millón y medio de pobres, de los cuales 670.000 alcanzaron el nivel de pobreza extrema”, aseguraron el BID y el BM.
Asimismo, los dos organismos internacionales destacan lo que califican de “reducción” en los indicadores de regulación, estado de Derecho y control de la corrupción en República Dominicana. Además del caso de Baninter, los dominicanos también fueron afectados en el 2003 por la quiebra de otros dos bancos: el Bancrédito y el Mercantil.