Pekín, 1 ene (EFE).- Las autoridades chinas de la provincia oriental de Zhejiang quemaron zapatos de piel de marcas españolas e italianas por considerarlos de "baja calidad", aunque sus precios en China están entorno a los 200 euros por par y están considerados artículos de lujo.
Entre el centenar aproximado de pares de zapatos incinerados se encuentran algunos hechos a mano de las marcas españolas Callaghan y George's y de las italianas Strada, Boomerang, Trussardi, D&G, Clarks y Hugo Boss.
Según confirmó hoy a Efe una trabajadora apellidada Zhou, del centro comercial Ningbo Xin Shijie (en la ciudad de Ningbo), el Buró de Industria y Comercio de la provincia consideró que uno de los diez modelos de la marca española George's que se vende en el centro "no alcanzaba el nivel de calidad".
"El Buró se llevó cinco o seis pares de este modelo, del resto no hemos recibido ninguna reclamación por parte de los clientes. En nuestra tienda vendemos esta marca a 2.000 yuanes (194 euros) por par", aseguró Zhou, del departamento de zapatería de marcas occidentales.
La quema de estos zapatos el viernes en Zhejiang fue retransmitida ayer por Televisión Central China (CCTV) en su emisión en inglés.
Se da la circunstancia de que las dos naves industriales de calzado quemadas en Elche (España) en septiembre de 2004 durante las protestas del sector en España contenían zapatos baratos fabricados en esta provincia, en concreto en la ciudad de Wenzhou.
El mayor problema de calidad de estas marcas occidentales parece ser la homologación de las tallas europeas con las chinas, explicó el Buró provincial al diario "Zhejiang News".
Según el Buró, revisaron 46 envíos de estas marcas de los cuales el 80 por ciento no presentaba suficiente calidad.
El director del centro de calidad del Buró, Ren Panwei, explicó que "los problemas principales de estos zapatos son el etiquetado del producto y la calidad al tacto, además de problemas en la resistencia del arco de la suela, que en algunos casos se separa con facilidad" del zapato.
Las etiquetas de estos zapatos contenían la talla según los estándares franceses y británicos, "pero no se habían adaptado a las tallas chinas", explicó Ren.
El precio de estos zapatos europeos es tres veces superior al de los chinos, y oscila en el país asiático entre los 145 y los 243 euros, y los que están considerados de lujo se venden por 390.
Según el catedrático Zhong Hongsheng, experto de proyectos de la Unión Europea citado por este diario local, la quema de zapatos extranjeros de mala calidad demuestra "una igualdad" y que el gobierno "vigila el mercado".
"Este acto se aviene a las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Debido a la globalización, hay que cambiar la actitud de los consumidores hacia estas marcas extranjeras, ya que estaban demasiado valoradas y ahora podemos mirarlas al mismo nivel", dijo Zhong.
Cinco de las principales marcas de zapatos de Zhejiang, lideradas por la marca Aokang, recurrieron a finales de diciembre contra los aranceles del 16,5 por ciento impuestos por la UE en octubre contra China por competencia desleal, informó la Alianza contra la política "antidumping" de la UE contra China. EFE
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