Muchas dudas saltaron en la mente de las personas que tienen ahorros en dólares aquí después de los ataques terroristas en Estados Unidos el 11 de setiembre y surgir la posibilidad de guerra.
Las dudas se deben a la baja del valor del dólar frente a otras monedas, así como a los bajos rendimientos para inversiones en esa divisa.
Pero no solo en el país los inversionistas enfrentan dudas. Los europeos, por ejemplo, según reportó el viernes pasado la agencia Reuters , se están refugiando en francos suizos, oro y bonos de alta calidad crediticia, mientras en Estados Unidos muchos se deshacen de sus acciones y buscan los bonos del Gobierno.
La depreciación
La pérdida de valor del dólar se genera principalmente frente al euro y el yen japonés.
El 11 de setiembre, día de la tragedia en Nueva York y Washington, para comprar un dólar se entregaban 1,11 euros. El viernes pasado se compraba con 1,09 euros.
En cuanto a la moneda japonesa el 11 de setiembre se entregaban 120,91 yenes por dólar, mientras el viernes pasado la cotización llegó a 116,69.
La razón principal del abaratamiento surge del temor de que la economía norteamericana caiga en una recesión.
Wálter Chinchilla, economista de BN Valores, puesto de bolsa del Banco Nacional, y Andrés Víquez, director de finanzas bursátiles del Grupo Aldesa, explicaron que los inversionistas con dinero ahorrado en dólares para comprar bienes en Europa o Japón o para viajar hacia allá se ven perjudicados por la situación, pues ahora deben gastar más dólares para comprar las monedas de esos países.
"Si el ahorrante es residente de un país cuya moneda se sigue depreciando o devaluando, entonces sus fondos en moneda local no se reducen (es el caso de un costarricense que ahorra en dólares)", comentó el experto Chinchilla.
"A mi como inversionista me gustaría ver qué pasa en un par meses", comentó el presidente del Banco Central de Costa Rica, Eduardo Lizano.
Según su criterio, no se espera un traslado importante de ahorros de dólares a euros, porque las tasas para depósitos en ambas monedas bajaron.
Hasta ahora, comentó Gerardo Corrales, presidente interino de la Asociación Bancaria Costarricense, no han percibido movimientos de trascendencia.
Y ¿podrían afectar estos movimientos la devaluación del colón respecto al dólar? La devaluación del dólar frente al euro, contestó Víquez, es una situación que más bien ayuda a restarle presión a la devaluación local.
La razón es que el movimiento beneficia a los exportadores ticos que venden a Europa, porque reciben más dólares por cada euro que les pagan. Esta región es el segundo mercado más importante para los costarricenses.
La otra preocupación se relaciona con las tasas, pues en solo un año han caído casi a la mitad, señalaron los expertos.
La tasa Libor, de Londres, a seis meses plazo, muy utilizada como referencia aquí, pasó de 6,77% a 2,58% la semana pasada.
El descenso se inició desde antes de la catástrofe y siguió como producto de los recortes en los intereses realizados por los principales bancos centrales para evitar una recesión a escala mundial.
En Costa Rica, comentó Víquez, las tasas de interés para depósitos a seis meses plazo en los bancos estatales rondan el 4,20% anual.
El consejo de los especialistas es analizar opciones para realizar la inversión.
Para Chinchilla la decisión depende del tipo de inversionista. Hay algunos que buscan un buen rendimiento y son poco conservadores en cuanto al tipo de instrumento. Es decir, se atreven a invertir en títulos diferentes a los adquiridos regularmente.
Otros son más conservadores.
Para los menos conservadores una alternativa puede ser la deuda que emiten los Gobiernos extranjeros.
Por ejemplo, comentó Chinchilla, un título mexicano con vencimiento en el 2006 ofrece un rendimiento cercano al 9% y uno brasileño con fecha límite al 2024 paga un 15%.
Para los más conservadores un eurobono costarricense puede ser una alternativa. Uno que vence en el 2020 rinde cerca del 8,50% en un año.
Víquez explicó que comprar un título a largo plazo no significa que la persona se lo tiene que dejar hasta el vencimiento y agregó que puede venderlo antes en el mercado secundario, lo cual es ahora más común.
Otra alternativa la constituyen los fondos de inversión, que son sistemas que ofrecen los puestos de bolsa mediante los cuales varios inversionistas aportan y la sociedad que los administra invierte los recursos. Eso sí, el inversionista debe tener claro que si se sale antes recibe un castigo.
Hacia futuro, Chinchilla y Víquez prevén más bajas en las tasas externas, lo cual tendrá su impacto en Costa Rica.
Los bancos
La situación plantea también una duda para los bancos locales, pues muchos tienen contratos con tasas ligadas a la Libor y la Prime. Como estas tasas están bajas deben cobrar poco, mientras que, por otro lado, los pocos rendimientos desaniman a los inversionistas para depositar.
Tanto Corrales como Valentín Fonseca, presidente de la Cámara de Bancos Privados, descartaron problemas.
Corrales comentó que muchos bancos utilizan "corresponsalías", es decir, piden préstamos en el extranjero y prestan aquí.
Si piden afuera a tasas fijas, comentó, prestan aquí a tasas fijas o usan variables para ambas transacciones.
Además, comentó Fonseca, en el mercado local hay bastantes recursos disponibles.
Los más beneficiados han sido deudores en dólares con tasas variables, debido a que se han reducido sus pagos cada tres meses, cuando se hacen ajustes aquí.