Economía

William Solano logró su sueño profesional: viajó a la ‘bóveda del fin del mundo’ y experimentó una temperatura de -13 grados

Catie mandó el mayor lote en 14 años al Banco Mundial de Semillas de Svalbard. Este depósito protege el material genético esencial para la seguridad alimentaria global

Un hombre carga una caja plástica en un ambiente de bajas temperaturas y nieve, atrás otras personas lo observan.
William Solano, William Solano, especialista en recursos fitogenéticos del Catie, durante la entrega de un lote de semillas en Banco Mundial de Semillas de Svalbard en el año 2018. Cortesía Catie
Entrada iluminada de la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, Noruega, rodeada de nieve y montañas.
Vista exterior de la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, en Noruega, un depósito subterráneo diseñado para resguardar la diversidad genética de cultivos a nivel mundial. La instalación almacena más de un millón de muestras de semillas de distintos países para resguardar copia del material autóctono y garantizar la seguridad alimentaria. (Cortesía Catie)

El Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie), con sede en Turrialba, envió el pasado 6 de febrero el lote más grande de semillas remitido en los últimos 14 años al Banco Mundial de Semillas, conocido como la “bóveda del fin del mundo”, ubicada entre Noruega y el Polo Norte, para resguardar material genético.

Los envíos a la bóveda global comenzaron en 2011, y desde entonces se han realizado seis aportes. El más reciente fue el mayor hasta la fecha, con un total de 1.100 accesiones (variedades). La remisión incluyó 620 accesiones de ayote (Cucurbita), 290 de tomate (Lycopersicon) y 190 de chile (Capsicum).

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