Los productores e industriales de naranja esperan duplicar la cosecha del país en seis años, para aprovechar el incremento de los precios internacionales del mercado de jugo concentrado.
Las cotizaciones en la Bolsa de Comercio de Nueva York se impulsaron de $0,54 la libra de sólidos en mayo del 2004, a un máximo de $2 a finales del 2006 y en algunos días del primer trimestre de este año.
El 1.° de marzo pasado el precio llegó a $2,08 la libra y luego bajó, pero se estima que se mantendrá entre $1,65 y $1,70 durante muchos años.
Tal condición incrementará la producción nacional de los actuales 10,5 millones de cajas de 40,8 kilos de fruta fresca para industrializar al año, a cerca de 21 millones de bultos de ese peso en el 2013.
El aumento se logrará con ampliación del área de siembra, hoy en 27.000 hectáreas, y con una mejoría en el rendimiento de los árboles, según Tico Frut y Del Oro, las grandes empresas del sector.
El jugo nacional entra sin pagar impuestos a Estados Unidos, por lo que la industria lucha por asegurar ese beneficio con la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con ese país, Centroamérica y República Dominicana.
Beneficio. Tico Frut espera procesar 6,5 millones de cajas de 40,8 kilos este año y llegar a 13 millones de bultos en seis años, dijo el gerente de Producción, Gustavo Yglesias.
Aunque prefirió no dar cifras, Flora Gutiérrez, gerente de Del Oro en San José, adelantó que sembrarán nuevas áreas y estimularán a otros productores. Esta industria procesó este año cuatro millones de cajas y puede recibir el doble.
La bonanza tendrá impacto en pueblos cercanos a Nicaragua como Los Chiles, Upala, Guatuso y Santa Cecilia de La Cruz.
Algunas fincas se instalarán en territorio nicaragüense mediante proyectos compartidos, pero la fruta se procesará en las industrias costarricenses.
La cantidad de trabajadores también se duplicarían. La actividad da empleo a alrededor de 4.000 trabajadores en tiempo de recolección y podrá llegar a 8.000.
La bonanza trasladó ya sus beneficios a los productores, quienes recibían, por ejemplo, en Tico Frut un pago de ¢15 por kilo de fruta hace cinco años (¢23 al precio de hoy) y en la cosecha que está por terminar obtuvieron un promedio de ¢68 por kilo de naranja fresca.
