El análisis, preparado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés), precisó que los biocombustibles tendrían un gran impacto sobre el sector agrícola entre el 2007 y el 2016.
“Las bioenergías se han transformado en un factor clave en el funcionamiento de los mercados agrícolas”, dijo a periodistas Loek Boonekamp, funcionario de la OCDE, tras la divulgación del estudio.
“A mediano plazo creemos que elevarían considerablemente los precios en los mercados internacionales, a niveles mayores que los que anticipamos en proyecciones anteriores y por encima del promedio de los últimos 10 años”, agregó.
Boonekamp sostuvo que los precios de las materias primas agrícolas, principalmente los de los granos, subirían entre un 20 y un 50% durante la próxima década.
El funcionario destacó que, aunque es incierto el desarrollo a largo plazo del sector de los biocombustibles, los precios de las materias primas agrícolas seguirían altos en los próximos años, debido a la reciente caída de la producción en muchas partes del mundo.