
Cleveland, EE. UU. AFP. Para afrontar la crisis económica y debido a la sobrepoblación carcelaria estadounidense, varios estados aplican programas de liberación anticipada de sus presos cuando los condados no los obligan a pagar impuestos.
El estado de Ohio (norte) es el último hasta la fecha en proponer una liberación anticipada de sus reos que no hayan cometido delitos violentos. Asimismo, aplicará controles sobre quienes salgan libres.
“Afrontamos una crisis económica histórica y debemos hacer las cosas de manera diferente”, declaró Terry Collins, director de centros penitenciarios de ese estado.
“Si se comete un crimen, se cumple la pena. Yo creo profundamente en esto, pero creo también profundamente que aquí hay delincuentes no violentos”, agregó. “Ellos regresarán a sus casas de todas maneras. Simplemente, ahora volve-rán unos días antes”, expresó.
Estados Unidos es el país del mundo que encarcela a más de sus ciudadanos.
Un informe del independiente Instituto Pew reveló que uno de cada 100 estadounidenses se encuentra tras las rejas, mientras que uno de cada 31 está en libertad condicional o con sentencia suspendida.
Los 2,3 millones de presos en Estados Unidos cuestan a los gobiernos estatales y federal cerca de $55.000 millones anuales, y el Instituto Pew prevé que el número de personas encarceladas siga aumentando en los próximos años, lo que costará, a los estados, $28.000 más de acá a 2011.
La experiencia estadounidense de “encarcelamientos masivos ha fracasado simplemente porque los costos no son sostenibles”, manifestó el vicepresidente de la organización Prison Fellowship, Patrick Nolan.