Los productores de papa y cebolla están más que preocupados: el precio de ambas verduras se vino al suelo drásticamente en cuestión de un mes.
A modo de ejemplo: el 16 de agosto los agricultores recibían ¢300 por el kilo de papa. En estos días el sector obtiene ¢190 por el mismo kilo, según cifras del Consejo Nacional de Producción (CNP).
Julio Brenes, uno de los 2.500 agricultores de papa y cebolla, comentó que esta situación “ahoga” al gremio pues cultivar y cosechar un kilo de papa les cuesta ¢320, por lo que hoy enfrentan una pérdida de ¢130 por kilo.
El panorama para los cebolleros no es más alentador. Mientras a mediados del mes pasado los intermediarios y comerciantes pagaban a los productores ¢500 por un kilo, actualmente estos últimos solo reciben por kilo de este bulbo entre ¢120 y ¢130.
Gerardo Aparicio, productor cartaginés de cebolla, aseguró que los agricultores “no están saliendo con los costos mínimos” debido a que sembrar y después cosechar un kilo de cebolla les cuesta cerca de ¢240, con una pérdida por kilo de ¢110.
¿Por qué estos precios? Los agricultores de papa y cebolla, así como representantes del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), reconocieron, por separado, que la principal causa de que se paguen en finca precios bajos es la sobreoferta.
La alta producción es resultado, en gran parte, del clima favorable en la zonas de cultivo. La escasez de lluvia y el aumento en la cantidad de horas de sol se convirtieron en caldo de cultivo para que en la calle haya ahora más cantidad de papa y cebolla, de muy buena calidad.
Cifras aportadas por Francisco Brenes, director regional del MAG en Cartago, indican que el excedente actual supera por mucho el consumo mensual nacional.
Costa Rica consume por mes unas 6.000 toneladas métricas de papa, y la oferta actual es de 10.283 toneladas métricas.
En el caso de la cebolla, el consumo promedio mensual es de 2.200 toneladas métricas, y los agricultores cosecharon en setiembre 13.440 toneladas métricas, indicó Brenes.
Representantes de los cebolleros y los paperos se reunieron el miércoles en la tarde para analizar el panorama y clamar por más ayuda estatal.
Una de las primeras propuestas acordadas fue la de trabajar por un sistema de acopio y almacenamiento de cebolla.
Esto les permitirá contar con producto para afrontar la demanda en los meses venideros, que se vislumbran “difíciles” porque se estima que en el verano habrá una caída en el cultivo de la papa y la cebolla. Además, sacarían del mercado actual un poco de la verdura para que se estabilicen los precios.
Brenes explicó que la Corporación Hortícola Nacional pondrá a disposición de los productores dos invernaderos en la zona norte de Cartago (faldas del Irazú) con capacidad para almacenar en el mediano plazo 415.000 kilos de cebolla.
Igualmente, dijo que la entidad tramita un “fondo de contingencia” por ¢50 millones para los productores de ambas verduras.