La Compañía Riviana Pozuelo mira detenidamente el mapa del continente americano, pero apunta su dedo hacia dos mercados específicos en los que piensa vender sus galletas: República Dominicana y Chile.
Aunque no dio fechas específicas en las que podría empezar a exportar sus productos, el gerente general de la empresa, Ian Boyle -en una entrevista con este diario-, fue claro al afirmar que dependerá del momento "en que las condiciones sean las apropiadas".
Boyle señaló como sus prioridades de corto plazo seguir creciendo en el mercado centroamericano y aumentar las exportaciones hacia Panamá, mercado en el cual han duplicado las ventas gracias a que el Gobierno de ese país decretó una reducción de los aranceles de casi un 80 por ciento (actualmente, el impuesto de importación es del 20 por ciento).
El ejecutivo se negó a revelar el volumen de sus exportaciones y simplemente señaló que representan el 40 por ciento de la producción de su planta y añadió que el crecimiento de sus ventas en el exterior es entre 10 y 15 por ciento anual.
Pozuelo es la principal empresa productora de galletas del país y posee "mucho más" -según palabras de Boyle- de la mitad del mercado. En 1970, la empresa que pertenecía a la familia del mismo nombre, fue adquirida por la firma estadounidense Riviana, la cual posee más de un 90 por ciento de la compañía.
Actualmente, la firma produce cerca de 20 millones de galletas al día, que equivalen a 60 toneladas de producto.
Sobre el mercado chileno, Boyle comentó que primero hay que solucionar el problema del transporte de sus productos, puesto que en estos momentos los navíos que llegan con productos del sur sí hacen una escala en el puerto de Caldera (Puntarenas), pero por el contrario, los que vienen del norte no.
Por eso indicó que poco a poco se va ir abriendo el mercado chileno y esperarán a que otras compañías empiecen a enviar sus productos allá.
A largo plazo, Boyle afirmó que tienen sus ojos puestos en las ventajas que puede generar el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que entraría a operar en 2005.
El ejecutivo hizo hincapié en la importancia que tiene para las empresas capacitar a sus empleados si desean enfrentarse a la globalización. Señaló que los empleados de Pozuelo han recibido cursos de capacitación y se encuentran organizados en 60 comités diferentes que se encargan de diversos aspectos relacionados con la empresa.