La Paz, 22 oct (EFE).- El líder del Movimiento Izquierda Republicana (MIR), el ex presidente boliviano Jaime Paz Zamora, afirmó hoy que su partido ha terminado un "paso del desierto" de diez años y que su alianza con el ex mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada fue en defensa de la democracia.
"El 17 (de octubre) no sólo acaba el gobierno de Sánchez de Lozada y sube Carlos Mesa, sino que para el MIR se terminan diez años de cruce del desierto donde teníamos la voz embargada y no podíamos hacer lo que nosotros hubiéramos querido hacer", indicó Paz en declaraciones a la emisora de radio Panamericana.
Paz se refirió a la renuncia de Sánchez de Lozada en medio de una profunda crisis social y política tras más de un mes de enfrentamientos entre las fuerzas del orden y agrupaciones sociales, sindicales y políticas contrarias al gobierno, que dejaron el saldo de más de 70 muertos y cientos de heridos.
El líder del MIR, aliado de gobierno junto al partido de Sánchez de Lozada, el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y a la Nueva Fuerza Republicana (NFR), dijo que su partido "ya ha saldado cuentas con todo el mundo y que de ahora en adelante va a poder retomar su propia historia como cabeza de proyecto".
"En el 93 empezó el doloroso cruce del desierto para el MIR, que nos obligó, porque no nos gustó nada, a estar en el gobierno de Banzer (Hugo) después del 97. Tuvimos que protegernos porque nos querían destruir", indicó Paz, quien fue presidente de 1989 a 1993.
Según Paz, hubo una campaña en contra del MIR porque era una "izquierda posible, una buena izquierda que iba a evitar todos los males que vinieron después con la capitalización".
"Después, estuvimos obligados a conformar este gobierno (de Sánchez de Lozada)", indicó, al explicar que el MIR entró por "obligación moral y responsabilidad nacional" y se mantuvo para "evitar que este gobierno y la democracia cayeran en el caos y en la confusión".
"No entré porque me gustaba colaborar con Sánchez de Lozada, entré porque no podía permitir que la democracia se hubiera hecho pedazos ya el año pasado", agregó, al referirse al apoyo brindado en el Congreso para que el presidente electo pudiera gobernar.
Según el ex presidente "todo esto se derrumbó por las medidas neoliberales que se tomaron en la gestión 1993-97 (la primera de Sánchez de Lozada)" y citó como ejemplo los cambios en la Ley de Hidrocarburos, la privatización parcial de las empresas públicas y la reforma del sistema de pensiones.
"Ahí hay que ver la crisis que hoy en día vive Bolivia", subrayó.
Sobre los últimos días del anterior gobierno, el ex mandatario señaló que él mismo le dijo a Sánchez de Lozada que "era suficiente y tenía que irse" y subrayó que no huyó "como las ratas del barco".
"Cuando yo me dirigí al país desde la Casa de San Jorge (la residencia presidencial), habiendo consecuente, leal e íntegramente cumplido mi palabra sin traiciones (...) justo con el aire fresco de la calle sentí un sentimiento de liberación interior, de libertad espiritual y política interior que es el que yo tengo en este momento", afirmó.
El grupo político que lidera Jaime Paz Zamora fue el único de la coalición de gobierno que permaneció al lado de Sánchez de Lozada hasta el último momento el pasado día 17. EFE
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