La creación de una casa de empeño debe cumplir con dos requisitos establecidos por ley: solicitar la debida patente ante la municipalidad y registrarse ante el Ministerio de Hacienda.
Después de eso, solo rige la ley de la oferta y la demanda en las condiciones en que se otorgan los créditos y en el control sobre el origen de los artículos.
Para Max Artavia, de La Cueva, la mayoría de empresas operan de acuerdo con la ley, pero hay muchas que desvirtúan el carácter de una casa de empeño con prácticas dudosas.
En ese sentido, el presidente del Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM), Juan José Echeverría, sugirió a las municipalidades ejercer mayor vigilancia sobre las patentes que otorgan, pues este tipo de negocios pueden prestarse para recibir bienes mal habidos.
“Las municipalidades deben ser más precavidas y en especial la de San José, donde se concentra gran cantidad de estos locales”, enfatizó.
Por precaución
Un fallo de la Sala Constitucional estableció que la posesión de un bien da garantía de que el artículo es propio; por esto las casas de empeño ya no deben exigir factura para recibir un artículo en garantía.
En el caso de Pignoración del Banco Popular, para empeñar un electrodoméstico se exige la factura o una declaración jurada, para disminuir el riesgo de que el artículo que se empeña sea ajeno.
Para las joyas (principalmente oro) es más difícil exigir un documento. Este tipo de prendas son las que más llegan a las casas de empeño.
En La Cueva, el crédito se otorga con solo presentar la cédula de identidad, la licencia de conducir o un pasaporte. La ley solo exige que la persona que empeña sea mayor de edad.
La empresa Prestamás lleva un registro de los movimientos que realiza cada cliente, con el fin de contar con un respaldo ante las autoridades.
Fernando Muñoz, de esta casa, indicó que hay denuncias para reclamar bienes que alguien empeña sin ser el dueño, pero los decomisos son aproximadamente de 1,7% por mes.
En muchos casos, los comerciantes presentan contrademanda si comprueban que la queja es por complicidad familiar.