Inversionistas internacionales construirán en Panamá dos refinerías cuya inversión total será de $14.500 millones y generarán al menos 9 mil empleos directos.
Los anuncios de ambas inversiones se efectuaron la semana pasada y con ellas se cumple poco a poco el objetivo de la política del Gobierno, destinada a convertir al país en el centro de distribución energético de la región.
Panamá, que ha recibido en los últimos dos años ofertas de Venezuela y Singapur para construir refinerías de petróleo, aspira a ganar también una refinería regional impulsada por el Gobierno de México, en que Costa Rica también participa.
El país carece de refinerías desde 2002, cuando Chevron-Texaco cerró su planta en la provincia de Colón.
Con lo cual ambas refinerías podrían ayudar a mejorar la competitividad del país al no tener que pagar los costos de transporte que se pagan ahora, apuntó el ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Alejandro Ferrer.
La más grande. El 15 de mayo, el presidente de Panamá, Martín Torrijos firmó con el viceprimer ministro y ministro de Energía de Qatar, Al-Attiyah (derecha), un acuerdo que marca el inicio de la segunda fase (la primera fue el estudio) del proyecto de la refinería para Puerto Armuelles, localizada a 20 minutos de la frontera con Costa Rica.
Esa etapa incluye la configuración de la planta, el diseño básico de proceso para cada unidad, la preparación del sitio y análisis de requerimientos de infraestructura, evaluaciones de requerimientos de mano de obra, modularización, planes logísticos y la construcción.
La inversión está valorada en $8.500 millones y tiene capacidad de refinamiento de alrededor de 350.000 barriles de crudo al día.
Esta refinería es una alianza entre Qatar Petroleum y la empresa Occidental Petroleum (Oxy).
Según el gobierno de Panamá esta obra se puede constituir en el proyecto industrial más moderno e importante de la región.
“Un proyecto como este impulsará el desarrollo de proyectos alternativos de generación eléctrica con la construcción de una planta de generación, el establecimiento de industrias petroquímicas y producción derivadas, entre otras industrias complementarias”, según ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Alejandro Ferrer.
Nuevo concepto. El viernes 18, la transnacional petrolera norteamericana DuTemp, la europea ControlSud y la colombiana Ecosel anunciaron la inversión de $6.500 millones para construir una refinería de arco plasma con capacidad para procesar 250.000 barriles diarios de crudo, en tres años.
El arquitecto del convenio, Sergio Barreto, informó que “se trata de una refinería ecológica con un diseño que permite lograr el cien por ciento de Full Conversion, sin desechos, ni emisiones”.
El comienzo de la construcción de la refinería está previsto en seis meses, en la provincia de Colón, a 70 kilómetros al noreste de la capital.
El presidente de ControlSud International, Alberto Grosso, explicó que ControlSud, cuya sede central se encuentra en Luxemburgo, aportará $3.500 millones, DuTemp otros $3.500 millones y la tecnología de Arco-Plasma para construir la refinería, mientras que Ecosel será la responsable de los negocios de la refinería por su experiencia .
Según Grosso, la refinería, registrada bajo la sociedad panameña EDC Corporation Panamá, procesará combustible de alta calidad y de alto octanaje para exportación, usado para la producción de otros combustibles que se ofrecen al consumidor.
EDC Corporation ofreció al gobierno panameño refinar unos 60.000 barriles al día para el consumo local, una vez entre en operación la planta, agregó Grosso.