El Tribunal ambiental administrativo del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) ordenó la clausura y el cese inmediato de operaciones de la marina Flamingo, ubicada en el lugar del mismo nombre, cantón de Santa Cruz, Guanacaste, luego de rechazar un recurso de apelación presentado por el dueño de la empresa.
El vicepresidente del panel, Hugo Quesada, afirmó que la apelación fue rechazada el 20 de octubre pasado y ya fue notificada al dueño de la marina, James McKee.
Desde hace varios meses el Tribunal había abierto un proceso administrativo contra ese atracadero, debido a que -luego de una inspección ocular por parte de sus peritos- dio por demostrado que el suministro de combustibles a los botes se hacía en forma incorrecta, lo que producía derrames de hidrocarburos en el agua.
Según Quesada, también se tomó en cuenta que la marina no contaba con el permiso para expender combustibles otorgado por la Dirección de transportes y comercialización de combustibles del Minae.
Consultado sobre la decisión, el empresario afirmó que presentará cuatro recursos de amparo ante la Sala IV contra la nueva Ley de marinas, de la Ley orgánica del ambiente, la acción de cierre y la administración del cierre.
McKee negó que su marina contamine el agua y recordó que incluso playa Flamingo ha ganado cuatro años consecutivos el certificado "Bandera azul", otorgado por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) por la limpieza del lugar.
El 30 de setiembre pasado, el empresario envió una carta al presidente Miguel Ángel Rodríguez en la cual denunciaba que los funcionarios de la Comisión Interinstitucional de Marinas y Atracaderos Turísticos (CIMAT) no le habían otorgado los plazos necesarios para amoldarse a los requerimientos de la Ley de marinas, aprobada en diciembre de 1997.
Gretel Fernández, secretaria de la CIMAT, indicó que la empresa nunca presentó las propuestas respectivas, a pesar de que se le amplió el plazo hasta en un año. Agregó que la orden de cierre no tiene nada que ver con la CIMAT, sino que corresponde al Tribunal ambiental.
Caso en Golfito
Por otra parte, esa comisión emitió un pronunciamiento el 6 de octubre pasado mediante el cual rechazó el proyecto de conformación de la marina Bahía Banano, ubicada en Golfito y propiedad del estadounidense Bruce Blevins.
Fernández afirmó que Blevins ha presentando diversas notas en las que afirma que no podía cumplir con los requisitos establecidos, pues carece de suficiente espacio físico para implementar las obras necesarias.
En la resolución, la CIMAT otorga a Blevins 30 días para que presente un plan maestro, elaborado por un ingeniero civil o un arquitecto, en el que se incluya la propuesta para el tratamiento de aguas negras y combustibles, así como del impacto ambiental.
Días atrás, el empresario se había quejado de la lentitud con la que la CIMAT responde cuando se presentan los requisitos.
Fernández dijo que la rapidez de las resoluciones depende de los mismos empresarios.