Sao Paulo, 30 oct (EFE).- Alrededor de 2.000 trabajadores brasileños de la fábrica sueca de camiones Scania, en el municipio paulista de Sao Bernardo do Campo, pusieron hoy fin a una huelga indefinida tras lograr un incremento salarial, pero en otras empresas del sector continúan las medidas de fuerza.
Los obreros de Scania aceptaron en una asamblea general el aumento del 18,01 por ciento ofrecido por la empresa, mientras las patronales de las otras fábricas afectadas recurrieron al Tribunal Regional del Trabajo de Sao Paulo por considerar estériles las negociaciones de reajuste salarial.
Más de 25.000 trabajadores iniciaron ayer, miércoles, una huelga indefinida en demanda de un incremento de sus salarios en un 20 por ciento, medida de fuerza que continuó hoy de manera parcial, según coincidentes informes sindicales y patronales.
El Sindicato de los Fabricantes de Vehículos Automotores (Sinfavea) ofreció un aumento máximo del 15,7 por ciento para los salarios de hasta 4.200 reales (unos 1.473 dólares) y para los que superen ese valor un incremento fijo de 659,40 reales ó 231,23 dólares.
La paralización de las actividades fue aprobada el martes durante una asamblea en la que participaron 10.000 operarios en la sede del Sindicato de los Metalúrgicos, en Sao Bernardo do Campo, a 21 kilómetros de Sao Paulo, la capital del estado del mismo nombre.
Daimler-Chrysler do Brasil, General Motors do Brasil y Volkswagen do Brasil recurrieron al Tribunal Regional del Trabajo ante el estancamiento de las negociaciones con sus trabajadores para poner fin al conflicto.
La decisión de esas empresas fue lamentada hoy por José Lopez Feijóo, presidente del Sindicato de los Metalúrgicos del ABC de Sao Paulo, cinturón industrial que componen los municipios de Santo André, Sao Bernardo do Campo y Sao Caetano do Sul.
"Prefirieron el peor camino, que es dejar para la Justicia la solución del conflicto. No quisieron negociar una nueva propuesta salarial", indicó.
López Feijóo manifestó su confianza en que los directivos de esas fábricas retomen las negociaciones con el sindicato metalúrgico antes de que el tribunal laboral de Sao Paulo se pronuncie sobre el caso.
La propuesta que sirvió de arreglo en el contencioso entre patrones y trabajadores de Scania motivó a los casi 5.000 metalúrgicos de la fabricante estadounidense Ford a negociar el reajuste con los mismos parámetros de sus colegas, informaron dirigentes sindicales.
En la planta de la alemana Volkswagen en Sao Bernardo do Campo el trabajo quedó paralizado desde ayer por la huelga iniciada por sus 14.800 trabajadores. Por esta causa, el ensamblaje de unos 1.050 vehículos en la factoría de la empresa en el municipio de Taubaté, en el interior del estado, también resultó paralizado.
Desde el miércoles cerca de 1.500 obreros en la línea de producción de camiones de Mercedes Benz paralizaron sus labores y otro tanto han hecho unos 350 trabajadores de la japonesa Toyota.
En el estado de Sao Paulo unos 660.000 trabajadores pertenecen al sector metalúrgico, 95.000 de los cuales están en el llamado ABC.
Los directivos del sindicato esperan que el movimiento huelguista de Sao Bernardo do Campo se extienda mañana, viernes, a otros municipios de Sao Paulo y gane la adhesión de 6.500 trabajadores de otras plantas de Volkswagen en Taubaté.
Las ventas de automóviles cayeron el 9 por ciento entre enero y septiembre de este año en comparación con el mismo período de 2002, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea).
Esa asociación empresaria calcula que la producción de vehículos este año será de 1,77 millones de unidades y no de 1,85 millones como se había pronosticado, lo que significa una bajada del uno por ciento en comparación con lo producido en 2002. EFE
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