Las obras públicas que el Estado pretende edificar por medio de fideicomisos no logran arrancar debido a trabas provocadas por el propio aparato estatal.
A la fecha, al menos seis proyectos por $760 millones que ya tienen el aval de la Contraloría General de la República, esperan permisos, autorizaciones, ajustes por cambio de reglamentos o que dos instituciones –también del Estado– se pongan de acuerdo sobre los mecanismos para la ejecución de las obras.
Esto afecta planes para instalar Ebais. aduanas, fibra óptica, sedes universitarias y varias obras en comunidades.
Dos casos extremos son los del Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop) y de Radiográfica Costarricense (Racsa).
El primero trabaja desde el 2006 con el Banco Nacional un fideicomiso para conseguir $5 millones para construir malecones, y otras obras en los cantones del litoral. No obstante, un desacuerdo entre la Contraloría y la Superintendencia General de Valores (Sugeval) mantiene congelado el proyecto.
Urías Ugalde, presidente ejecutivo del Incop, comentó que la diferencia deviene cuando hay que determinar si a la hora de ejecutar el fideicomiso, los recursos de este deben pasar o no por una cuenta de la entidad portuaria.
“Mientras la Contraloría exige que el dinero pase por una cuenta del Incop, por ser una obra pública, en Sugeval dicen que debe pasar directo al banco”, explicó Ugalde.
Esto ha obligado a que el Incop desarrolle, con recursos propios, obras que estaban contempladas en los planes del fideicomiso, como el parque Marañonal.
“En algunos días vamos a tener una cita con la Contraloría y con Sugeval; vamos a ver lo que pasa con esas reuniones”, afirmó.
De no lograrse una solución pronta, el jerarca del Incop advirtió que la entidad cerraría el fideicomiso, pues la espera tiene costos, como la comisión mensual de $1.000 que deben pagar al banco.
Otro caso. En Racsa, la historia es parecida. Mario Zaragoza, vocero de la entidad, aseguró que el proyecto de fibra óptica estálisto para empezar. “Solo falta ponernos de acuerdo internamente”, dijo.
Este proyecto necesita que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y Racsa determinen los mecanismos de interconexión con la red de fibra óptica que se planea construir con el fideicomiso.
Zaragoza aseguró que ambos entes tienen aproximadamente un mes en este proceso y aún no se vislumbra una fecha de ejecución.
En el caso deHacienda, el obstáculo es el reglamento para titularización de obra pública, de acuerdo con información del despacho del ministro Fernando Herrero.
El modelo planteado era arrendar la obra, con posibilidad de adquirirla al final de un plazo.
Este tipo de alquiler se denomina arrendamiento financiero, que equivale a una deuda. Con este calificativo, el fideicomiso debe pasar por la Asamblea Legislativa, para lo cual Hacienda debe crear un proyecto de ley y defenderlo.
La Universidad de Costa Rica, la Universidad Estatal a Distancia y la Caja Costarricense del Seguro Social también tienen proyectos refrendados, pero sin iniciar.