Un cambio en la forma de cobrar un impuesto a las bebidas gaseosas por parte del IDA unió en un frente común a dos fieros competidores: Coca Cola y Pepsi.
Los dos embotelladoras más grandes del país rechazan un acuerdo de la junta directiva del Instituto de Desarrollo Agrario (IDA) que incrementaría en cerca del 300 por ciento uno de los tributos que pagan actualmente.
Embotelladora Panamco Tico (que produce Coca Cola), entregó a la Sala Constitucional un documento de coadyuvancia en el que respalda y se suma al recurso de amparo interpuesto previamente por Embotelladora Centroamericana, fabricante de Pepsi.
Uno de los abogados de esta última, Virgilio Calvo, señaló que con ello la Coca Cola se garantiza que una eventual resolución de la Sala a favor de Pepsi la beneficiará también.
Aunque sin dar mayores detalles, los representantes de Coca Cola, por medio de su agencia de prensa, confirmaron la situación y agregaron que adicionalmente presentaron ante la misma instancia judicial una acción de inconstitucionalidad, que ya fue acogida para estudio.
El pliego de coadyuvancia, del que este diario tiene copia, muestra que Panamco indica que "... acoge plenamente la relación de hechos, citas legales y argumentaciones referidas por la recurrente...", refiriéndose a Pepsi.
Calvo Murillo señaló que la Sala Constitucional no se ha pronunciado. Mientras, el tributo se sigue pagando como se hacía antes de la disposición del IDA.
El presidente ejecutivo de la institución, Wálter Céspedes, ha insistido en que no se trata de una medida arbitraria, sino de la determinación de la junta directiva de cobrar el impuesto como corresponde.
El representante de Pepsi insistió en que la empresa no se opone al pago tal como se venía aplicando anteriormente, sino a lo que considera un cambio arbitrario por parte del IDA.
Desde hace más de 20 años las bebidas gaseosas pagan un impuesto destinado específicamente al funcionamiento de ese instituto y corresponde a un porcentaje determinado que se venía calculando sobre la base del precio de fábrica del producto.
Pero, en una sesión de su junta, el IDA decidió que ese cálculo debe realizarse a partir del costo de las bebidas al detalle.
Solo en el caso de Embotelladora Centroamericana el pago mensual por ese concepto pasaría de $40.000 a $115.000, afirmaron fuentes de esa empresa.
Según las embotelladoras, la potestad de modificar impuestos no la tiene la junta de una institución, la cual además solo se limitó a notificarles la decisión.